Las canciones más extraordinarias dedicadas a Ernesto Che Guevara, el guerrillero americano, son epopeya hecha música por Silvio Rodríguez.
Roig se vio obligado a vender por una bagatela su inmortal melodía…
Cuando el tema se hizo famoso, varias damas se atribuyeron ser las dueñas de aquellos ojos que dieron tema a esa sublime joya de la música.
A velar a Papá Montero… zumba… ¡canalla rumbero!
¿Quién es esa que se atrevió a desafiar al sinsonte en un duelo de voces? Solo una reina del monte, regia y hermosa cantautora de música campesina cubana.
Delfín asistía a los salones más exclusivos de la alta sociedad habanera, donde cantaba sus boleros, muchos de los jóvenes más distinguidos de la época se apasionaron con la hasta entonces modesta y, para ellos, relegada e innoble guitarra.