Santiago de Cuba y La Habana celebran el son cubano

festival matamoroson

Santiago de Cuba y La Habana se preparan para celebrar el Día del Son Cubano con un amplio programa de actividades.

En la urbe santiaguera, el Festival MatamoroSon tendrá lugar entre el 6 y el 10 de mayo en el emblemático Teatro Heredia, para reafirmar la vigencia del género.

El programa en Santiago incluye conciertos, galas, el segmento teórico “Danilo Orozco in memoriam”, así como espacios de encuentro con soneros y agrupaciones musicales.

En la capital cubana, la celebración comienza el jueves 7 de mayo, con la Gran Fiesta Sonera en la Casa de la Música Habana, desde las 4:00 p.m. hasta las 9:00 p.m., organizada por el proyecto Hoy como Ayer, que dirige Elizabeth Salas Couto.

La velada contará con el conjunto Chappottín y sus Estrellas, otros soneros invitados, la Rueda Casino Pa’ Rato, entre otras sorpresas, en una cita que también celebrará el Día de las Madres. 

Esta fiesta contará, además, con el Tren de los Tradicionales, juegos de participación, premios otorgados por el patrocinador Milner Licours, y una selección de buena música sonera junto a piezas de la evolución del género. 

Como colofón de las celebraciones, el 9 de mayo tendrá lugar un gran concierto en la habanera explanada de La Piragua, a cargo de la agrupación Adalberto Álvarez y su Son.

El 8 de mayo, fecha en que se celebra el Día del Son cubano desde 2019, por iniciativa del maestro Adalberto Álvarez, se rinde homenaje a dos figuras cimeras: Miguelito Cuní, nacido en Pinar del Río, y Miguel Matamoros, en Santiago de Cuba, símbolos de la unidad entre los soneros de Oriente y Occidente en una tradición que supera ya el siglo de existencia. 

Al respecto el propio Matamoros dejó plasmada esa esencia en la frase de su canción tradicional: “Son de la loma y cantan en llano…”.

La práctica del son cubano, nacida del pueblo y de la gente humilde, fue reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en diciembre de 2025, tras un expediente elaborado por el Instituto Cubano de la Música y el Consejo Nacional de Patrimonio, que recorrió el país y el exterior, en busca de evidencias de músicos, investigadores, promotores y bailadores. 

Más que un género, el son integra el canto, vestuarios, la crónica social en las letras de las canciones y el baile en pareja que lo distingue, partiendo de que es una práctica intrínseca de la cultura cubana y también del mundo. 

Por su aporte trascendental, el son es Cuba en su dimensión más profunda: pasado, presente y futuro.

Foto: Tomada del sitio web del periódico Sierra Maestra

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