El niño que escuchaba desde dentro del piano

Pupy Pedroso

César Pedroso Fernández se metía detrás del piano de su casa, casi dentro del instrumento, para escuchar la melodía que su padre tocaba desde adentro, como si la música tuviera un corazón y él quisiera oírlo latir. 

Aquel niño que estaba largas horas en su escondite, y que a veces pensaban que se había perdido, se llamaba César de las Mercedes Pedroso Fernández, pero todo el mundo lo conocería como Pupy

Nació en el barrio habanero de La Timba, el 24 de septiembre de 1946, y falleció en La Habana el 17 de julio de 2022.

Con cinco o seis años ya tocaba “Inolvidable Primavera” con un solo dedo, y a los doce ingresó en el Conservatorio Amadeo Roldán. 

Recibió lecciones de Odilio Urfé y de Bola de Nieve, y aprendió de su padre, César Nene Pedroso, aquel tumbao que lo distinguiría para siempre. 

En 1969 fundó junto a Juan Formell la orquesta más importante de la música cubana: Los Van Van. Cuando Formell le propuso aquel proyecto revolucionario, Pupy dudó y quiso bajarse del barco, pero Formell le dijo: “Coño, Pupy, me vas a abandonar ahora, cuando más te necesito”. Y permaneció. 

Se quedó treinta y dos años, y de su piano salieron “Seis semanas”, “El buena gente”, “Disco Azúcar”, “La fruta”, “Temba, tumba, timba”.

En 2001 fundó su propia agrupación: Pupy y Los que Son Son.

 El nombre lo explicó él mismo con una sonrisa: “Los que son son… porque están los que tienen que estar, y por el Son, que es el género que representamos”. 

Pupy fue el abuelo del songo, el arquitecto de un tumbao inigualable, el hombre que aprendió a escuchar la música desde dentro.

Foto: Escambray

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