Postergadas: reencuentro con quince canciones que el tiempo quiso guardar

Disco Postergadas

La presentación del álbum Postergadas, de Augusto Blanca, producido por el sello Bis Music, fue una hermosa oportunidad para el reencuentro con quince canciones después de décadas guardadas en casetes. Este álbum resultó Premio Especial Cubadisco 2026. 

Un disco que rescata la memoria de la nueva trova

Para Joaquín Borges-Triana, periodista y profundo conocedor de la escena trovadoresca contemporánea cubana, Postergadas “es un disco tremendamente importante porque recoge un grupo de canciones que por una u otra razón no se pudieron grabar en su momento».

Durante su intervención, Borges-Triana situó al autor en su justa dimensión histórica: “Augusto es uno de los pocos que va quedando, junto con Silvio Rodríguez, dentro de los representantes de lo que fue la primera generación de la Nueva Trova. Y este es un disco totalmente inmerso dentro del espíritu de lo que ha sido la Nueva Trova”.

El crítico destacó además la riqueza expresiva del repertorio, que transita por “distintos géneros de nuestra música desde la habanera, el bolero, el guaguancó y por supuesto la canción tradicional de nuestro país que es muy abierta, muy ecuménica”. Y subrayó la vigencia de los textos: “La hermosa poesía aquí escrita por el propio Augusto o en algún caso por David García… hace que sea un texto de una lírica totalmente actual. Pareciera que está escrita para ahora mismo y tiene ese tipo de belleza que hace que una producción trascienda el momento. Por eso el disco fue premio especial en Cubadisco y por eso es un lujo que ahora los oyentes lo puedan disfrutar”.

La voz del productor: lealtad, disciplina y amor por la música

Dayron Ortega, productor musical del álbum, junto a Augusto, ponderó la agudeza del trovador, la perfección de su obra y la maravillosa experiencia de trabajar a su lado. Recordó que Augusto llega con los temas definidos: “Mira, estos son los temas, esto es lo que vamos a cantar, estos son los tonos”. Y describió su método como un ejercicio de purificación: “Tiene discos completos sin grabar”.

Para Ortega, trabajar con Augusto ha sido una escuela de lealtad. Rememoró cuando una disquera le ofreció hacerle el disco con todos los recursos y Augusto respondió: “No, no, yo lo hago con mi gente”. Esa defensa del sonido propio, esa fidelidad a sus productores es, según Ortega, “compleja» y admirable. “Él sabe lo que quiere con su música. Cuando le ponen un acorde más, te mira de reojo”.

Dayron también tuvo palabras de elogio para Olimpia Calderón, la ingeniera de sonido a quien Augusto rebautizó como “Olímpica”. Y confesó que estar junto a Augusto es un lujo: «Augusto tiene el don de traerte a su mundo y decirte, este es mi mundo, anda conmigo”.

Los mal entendidos quedamos y los entendidos se fueron

Con la emoción a flor de piel, Augusto explicó que la mayoría de estos temas “tuvieron problemitas. Fueron mal entendidos en su tiempo”. Y añadió con su peculiar humor: “Los malentendidos se fueron. Los mal entendidos quedamos y los entendidos se fueron. Y nada, me daba pena que estuvieran guardadas”.

Afortunadamente, se le ocurrió hacer una maqueta y se la envió a Silvio, quien le dijo: “Hay que grabarla”. Entonces llamó a su equipo, “mi mano derecha y mi mano izquierda”. Agradeció a Silvio, a Olimpia, a Carlos Padrón —autor de las notas discográficas—, y por supuesto, a su musa. “Y les agradezco tanto a todos ustedes que hayan venido”.

Una jornada de celebración y trovada

Carlos Padrón compartió su texto, poético y certero, en su acercamiento a la riqueza expresiva de Augusto y a la singularidad de su creación. 

Postergadas no es solo un disco: es un acto de justicia poética, un rescate de la memoria musical cubana y un testimonio de que la tenacidad y el amor por el arte terminan siempre por encontrar su público. Como dijo Ortega, “Augusto es como el reparador de los sueños… ese duende que se pasa la vida arreglando canciones constantemente”. Y hoy, gracias a Bis Music y a todos los que hicieron posible este proyecto, esos sueños postergados suenan más vivos que nunca.

La jornada tuvo como colofón una trovada dedicada a Augusto, en la que cantautores cubanos de distintas generaciones se reunieron para celebrar su vida y su obra desde el afecto, la admiración y la complicidad que solo la canción puede propiciar.

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