Boulevard San Rafael

San Rafael es una de las calles más concurridas del municipio capitalino de Centro Habana. Comienza en el Paseo del Prado, entre un costado del Gran Teatro de La Habana y el Hotel Inglaterra. Con más de veinte cuadras de extensión, atraviesa las calzadas de Galiano, Belascoaín e Infanta, para morir en terrenos de la Universidad de La Habana, en el municipio Plaza de la Revolución. Originalmente esta vía llegaba solo hasta la calle Industria, pero en 1830 el gobernador don Joaquín Solís, que vivía en esa esquina, la abrió y extendió hacia el oeste, hasta que llegó a su actual límite.

Las aceras de San Rafael, en el tramo comprendido entre Galiano y Prado, que hoy conocemos como el Boulevard San Rafael, se hicieron famosas en el mundo desde las primeras décadas del siglo XX, pues, entre otros establecimientos, allí estaban Cuervo y Sobrino, los joyeros de confianza; la joyería de Gastón Bared, que representaba los relojes Omega, Cartier y Bertting; la sastrería Oscar; peleterías como Ingelmo, y expendedoras de discos como Columbia, Kubaney, Puchito y La Moda; también el hotel Royal Palm, de 200 habitaciones, en la esquina con Industria, y salas cinematográficas como Dúplex, Rex y Cinecito.

En saludo a los 500 años de la capital, las labores constructivas en más de 70 instalaciones le dieron un vuelco positivo al Boulevard de San Rafael; allí el público puede disfrutar de diversas ofertas gastronómicas, comerciales de todo tipo y hasta culturales.