Todo por amor, quince años desde la música en familia

Municipio habanero de Regla

En el municipio habanero de Regla un grupo de soñadores ha demostrado que el amor y la música pueden sostener proyectos, transformar vidas y vencer cualquier obstáculo. 

Desde abril de 2010 la peña comunitaria “Todo por amor” ha sido un espacio de encuentro, arte y consuelo para el adulto mayor, un proyecto que nació con modestia —en la sala de una casa en Martí 466, ofrecida por la artista Suani Elisondo— y que celebra quince años de actividad ininterrumpida.

Lo que comenzó como una reunión entre amigos se convirtió en una familia artística que vive para compartir alegría. “Todo por amor” fue creciendo hasta ocupar el cine-teatro Regla, donde el último domingo de cada mes, a las dos de la tarde, el público disfrutaba de un espectáculo lleno de música, humor y emociones. 

Hoy, aunque la instalación se encuentra temporalmente cerrada, la peña no se ha detenido: se traslada a otros espacios y municipios como Guanabacoa, manteniendo viva su esencia.

El proyecto, liderado por Elvis Magdalena (Choli), Ramón Núñez Quio (Ramón Damián), Carlos Junior y Arnaldo Rojas, ha sostenido su impacto en sus seguidores. “Cada paso, cada meta, cada pensamiento ha sido guiado por el afecto que habita en nuestros corazones”, aseguran sus fundadores. Ese sentimiento es el motor que los impulsa a seguir, convencidos de que “cuando uno quiere, uno puede”.

Dirigido principalmente al adulto y adulto mayor, el proyecto fomenta la inclusión, la espiritualidad y el bienestar emocional. En su escenario se mezclan voces, poemas, chistes y canciones. Allí participan personas con discapacidad intelectual, autismo o síndrome de Down, porque, como afirman sus organizadores, “el corazón no tiene intelecto”.

La peña también ha sido una escuela de vida. Ha devuelto sonrisas a quienes enfrentaban soledad o pérdidas, y ha ayudado a sanar cuerpos y espíritus. Entre sus iniciativas, destacan los concursos de interpretación, las visitas a sitios de interés recreativo e histórico, además de fiestas temáticas y celebraciones colectivas.

Quince años después “Todo por amor” sigue siendo más que un proyecto sociocultural: es una lección de fraternidad y cubanía, un ejemplo de que siempre sobran motivos para cantar, bailar y seguir disfrutando la vida.

Foto: Tomada de Facebook

Autor