Tito Gómez en la vereda eternamente tropical

José Antonio Tenreiro Gómez, mucho más conocido en Cuba y el mundo como Tito Gómez, hizo del canto un arte superior que deslumbró al público durante varias décadas y convirtió una canción, “Vereda Tropical”, en un himno sensual y desgarrador al amor que le mereció una fama universal e inextinguible, como lo fue también su voz.  

El 30 de enero de 1920 nació en La Habana este genial artista, hijo de un comerciante español, y desde muy temprano sintió afición por el canto. Cuentan que apenas tenía 12 años cuando hacía las delicias de todos con sus canciones en las tertulias familiares y las reuniones de amigos. Por aquel entonces llamaban su atención las melodías del rico canto lírico cubano, incluyendo páginas de los grandes maestros del género Ernesto Lecuona y Rodrigo Prats.

Un joven de aquellos tiempos con semejantes dotes no pasaba desapercibido y participa en el popular espacio de CMQ Radio, La Corte Suprema del Arte, en el año 1937, a los 17 años de edad. Allí interpreta la canción de Julio Brito “Cuando te acuerdes de mí”, resultando ganador del célebre concurso. Más tarde, cuando tenía 19 años, toma una decisión trascendental, abandona la carrera de medicina de la cual ya había culminado el primer año e inicia su vida artística como cantante profesional de la orquesta Sevilla Biltmore.

A partir de ahí se sucederían años de éxito profesional que paulatinamente le granjearon una ferviente devoción del público. En el Hotel Nacional mostró ya en aquellos primeros años el dominio absoluto de diversos géneros, como el bolero, las guarachas y las congas. En aquellos tiempos graba su primer disco con la orquesta Sevilla Biltmore en el que aparece por primera vez el nombre artístico que lo acompañara por siempre: Tito Gómez.

En el año 1942 da otro paso que marca su vida cuando  ingresa en la Orquesta Riverside. Período de muchísimo trabajo, canta con la Riverside en el cabaret Montmartre y continúa en el Hotel Nacional, mimado por el público de esta selecta instalación. Su primera experiencia internacional transcurre en Perú donde actúa por espacio de 6 meses con rotundo éxito de público y crítica.

Más tarde con la Orquesta Riverside recorre las Américas, actuando en Puerto Rico, Curazao, Nueva York, Argentina, Uruguay, Brasil y Perú, escenarios en los que enamora a los asistentes con su voz poderosa y singular.  En Cuba, mientras tanto, se va cimentando su popularidad por las transmisiones de la RHC Cadena Azul de la cual su propietario era ferviente admirador de Tito Gómez. Especialmente para él se creó el programa El Show de la Radio Cadena Azul, a las 12 del mediodía, una hora de alto rating.

En los años 50 su fama está consolidada y es presencia asidua en bailes, cabarets, programas de la radio y la televisión. Sus canciones rápidamente se convierten en éxitos rotundos y el público las escucha y canta a toda hora.Es precisamente en el año 1950 que graba su gran éxito mundial, “Vereda tropical”, acompañado por la Orquesta Riverside. Este tema ya era famoso en voces de célebres intérpretes como Toña la Negra, Juan Arvizu y Pedro Vargas, pero la genial interpretación de Tito Gómez  hacen que a partir de ese momento el mundo vincule esa canción a él, emprendiendo así una carrera ascendente que nunca se detendrá.

En la década del 70 integra la gran orquesta de Enrique Jorrín, continuando su cadena de éxitos tanto en Cuba como en otros países. Los años siguieron pasando, pero Tito Gómez, a pesar de la edad, continuó cantando en vivo, por radio y televisión, prácticamente hasta el final de su vida, pues su voz siguió siendo la misma que cautivó al público décadas atrás.

El 15 de octubre del año 2000, a los 80 años de edad falleció Tito Gómez, pero a pesar de su ausencia física aún nos parece escuchar su voz desde aquella mágica «Vereda…» que será eternamente tropical,  como esta tierra que lo vio nacer y alimentó su alma creadora.