Cuando escribo Pimienta con Buena Fe en Madrid, empleando letras mayúsculas, no aludo a una sofisticada receta culinaria, sino a la presentación de tres reconocidos artistas cubanos en la capital española.
Israel Rojas y Yoel Martínez, integrantes del dúo Buena Fe, unieron sus voces al repentista Alexis Díaz Pimienta, en un vibrante concierto madrileño, protagonizando una exquisita jornada en la que la mezcla de la palabra y el pentagrama, fue el signo distintivo.
“Nos regalamos con Alexis Díaz Pimienta este concierto, a partir de la alentadora experiencia en La Habana en septiembre pasado en el Festival Oralitura”, declaró Israel Rojas y agregó: «Nos pareció un show muy exportable, para hacerlo en todo el país y ponerlo a disposición de todos los públicos nuestros y de Alexis”, comentó acerca del evento que contó con otros invitados.
En entrevista con Prensa Latina, el líder de Buena Fe apuntó que el propio repentista, “tiene muchos seguidores en Madrid, a lo cual se sumaron la peticiones que recibimos aquí, con la inefable colaboración de los amigos de Comisiones Obreras (CCOO) y su auditorio Marcelino Camacho”.
Calificado por la voz principal de la popular agrupación cubana como «un cofre de música, poesía diferente dicha al vuelo, muy circunstancial», el recital gozó de «una cubanía capaz de emocionar a la gente y generar complicidad con el público», e incluyó diversas intervenciones musicales y poéticas que calaron hondamente con los asistentes, quienes no pudieron evitar establecer una conexión emocional, por la autenticidad de la presentación.
En su intercambio de impresiones con Prensa Latina, Rojas adelantó que el próximo verano, Buena Fe espera tener listo su nuevo disco «Trineo», que como los anteriores, «contiene canciones de amor, de reflexión social, de alegría y que hablan de la amistad, el desamor, todas las cosas que rodean al ser humano contemporáneo».
El cantante y compositor guantanamero dedicó algunas palabras a la realidad actual en el mundo, en las cuales remarcó que los artistas no pueden ser ajenos a los sucesos, y más que la cultura, “las artes, si pretenden ser artes, deben estar enraizadas en el espíritu de su época”. La cultura, divorciada del acontecer, aleja a la humanidad de su espíritu creativo y cercano con la gente, opinó.
“El arte debe tener una profunda relación con la sociedad que le tocó vivir. Estamos viviendo en un mundo caótico, peligroso, fascista; las fuerzas del mal andan envalentonadas, la incultura intenta ponerse de moda. Y el arte, sordo y ciego, termina siendo mudo”, concluyó.
En el siguiente video el reporte de Multimedia del Sur:
Foto: Tomada de Radio Enciclopedia
