Cuando tenía apenas siete años, María Victoria Rodríguez le hizo una promesa a su madre Merceditas: algún día cantaría en la radio. Nacida en la ciudad de La Habana, María Victoria creció entre los resplandores de una cuna de amor y el eco de los campos de Cuba que llegaban a través de su madre y de su abuelo.
De ellos adquirió la pasión por la música cubana, por el punto guajiro y por esas raíces que luego defendería con uñas y dientes. Aquella niña no solo cumplió aquel sueño infantil; lo desbordó.
Celina González, la reina indiscutible de la música campesina, la bendijo como su heredera. El público le fue poniendo títulos que ella nunca pidió pero que carga con el orgullo de quien sabe de dónde viene: “la voz de oro”, “la dama del punto cubano”, “la sucesora”.
Pero María Victoria es mucho más. Es una compositora con más de cuatrocientas obras, una artista que ha sabido transitar del punto cubano al son con la misma naturalidad con que respira, y una mujer que defiende el patrimonio y la identidad cubana con una convicción que ya quisieran muchos discursos académicos.
Ha ganado el Gran Premio en Cubadisco, ha cantado junto a la musicalísima Beatriz Márquez, y hoy, con su DVD Que hablen si van a hablar, suma una nueva nominación en 2026 a un palmarés que no deja de crecer.
Desde Radio Cadena Habana, hoy conversamos con una cubana que no se anda con rodeos. Esto es “Que hablen si van a hablar”. Esta es María Victoria Rodríguez.
Su DVD Que hablen si van a hablar salió en abril de 2024 y ya ganó en Cubadisco 2024 en la categoría De la tradición sonera. Ahora, en 2026, recibe una nueva nominación. Usted ya obtuvo este lauro en varias ocasiones, incluido el Gran Premio en 2010. ¿Qué significado tiene para usted este nuevo reconocimiento?
Siempre digo que trabajamos sin pensar en reconocimientos ni en premios, pero si llegan son muy bien recibidos. En primer lugar, porque dices: “Parece que voy por buen camino de trabajo”, pero a la vez te genera más responsabilidad y exigencia, ya que no quieres perder esa energía.
Este álbum es de sones, de música bailable. En las notas discográficas —escritas por la periodista y crítica Neris González Bello— se dice que el fonograma “apuesta íntegramente por códigos sonero-salseros desde una óptica contemporánea”. ¿Por qué decidió dar ese giro y cómo dialoga con la defensa del punto cubano que ha marcado su carrera?
En Cuba hubo un silencio en la música campesina cuando enfermó la reina Celina González. Yo estaba viviendo en España y estuve siete años fuera de los medios televisivos y radiales. Al llegar, Celina y su hijo Lázaro Reutilio me llaman para ir a Venezuela y México, ya que le iban a hacer un homenaje y ella ya no podía cantar. El público comenzó a escucharme; la gran mayoría me aceptó con mucho respeto. Y María del Carmen Prieto, una cantante de música campesina, la dama de la campiña, me puso la voz de oro. Pero ya yo venía transitando desde muy joven por diferentes géneros, como el que presento en este fonograma. Para mí no hay ningún giro y seguiré defendiendo el punto cubano a capa y espada.
El DVD tiene diez temas, todos de su autoría, y en sus discos anteriores quiso darles protagonismo a otros autores. ¿Qué significó para usted por fin grabar un disco completamente autoral? Usted ha dicho que tiene más de 400 canciones compuestas. ¿Cómo fue el proceso de selección junto a José Manuel García?
Pensé que ya tenía la madurez suficiente para hacer un fonograma con mis temas. Y con José Manuel García me resulta muy fácil trabajar; tenemos un binomio espectacular porque es un productor con muchos conocimientos: te escucha, no te impone, te demuestra, te convence. Y cuando se trabaja en equipo, pienso que todo funciona. Además, confío plenamente en su buen gusto. Tenemos juntos ya cuatro fonogramas, con cuatro nominaciones al Cubadisco y dos premios, y espero seguir trabajando junto a él, porque, además, lo admiro muchísimo: es espectacular… y lo quiero.
Los arreglos estuvieron a cargo de Maikel Dinza, quien también es músico y canta con usted “Dame una oportunidad”. Usted ha dicho que él “vistió cada tema con elegancia”. ¿Cómo fue ese trabajo en equipo entre usted, José Manuel García y Maikel Dinza para lograr el sonido final del disco?
No conocía a Maikel Dinza, por eso es tan importante confiar en tu productor. Me presentó a Dinza, se llevó los temas y realmente sobrecumplió mis expectativas. Cada tema tiene un vestuario muy personal y cada uno se identifica conmigo. Estoy muy feliz con el trabajo finalizado.
Entre los temas, hay un dúo muy especial con Beatriz Márquez en “Para Beatriz”, y ella ha dicho que la escucha cada mañana. ¿Qué representa para usted esa canción y esa colaboración con La Musicalísima?
Yo hice este tema, pero te confieso que lo hice con timidez y respeto, por supuesto. Compuse este tema para Beatriz. Cantarlo al lado de La Musicalísima es otro sueño alcanzado, y creo —por lo menos yo lo disfruté muchísimo— que ella también lo disfrutó. Fue un momento inolvidable en mi vida y en mi carrera.
Su DVD ganó el Cubadisco 2024 y “Muérdete la lengua” ya suena en las voces de Mulata Son. Ahora, en 2026, suma otra nominación. De todo lo que ha generado Que hablen si van a hablar, ¿qué le ha dado la mayor satisfacción?
La satisfacción que me dio este fonograma, en primer lugar, mis colegas, al saber que valoraron a una María Victoria con un abanico musical más amplio; y mis seguidores, por recibirme con el mismo cariño y respeto de siempre. Espero no defraudarlos nunca.
Usted ha dicho que está ansiosa por tener un espacio habitual, quizás en el Pabellón Cuba, y que ya está pensando en otro disco diferente. ¿Qué puede adelantar de esos proyectos?
Pienso retomar mi peña nuevamente en el Anfiteatro de La Habana Vieja, Dios mediante, los últimos viernes de cada mes, de siete a nueve de la noche. Y sobre próximas grabaciones, todavía estamos valorando, porque tengo muchas ideas en mi cabeza y, la verdad, tengo que pensar cuál será la prioridad, cuál de ellas será la primera.
Finalmente, ¿qué le gustaría que el público descubriera o redescubriera a través de este DVD y de esta nueva etapa de su música?
Solo quiero que mi público me vea como una cantante cubana que defiende patrimonio e identidad. Solamente así.
Desde aquella niña habanera que le prometió a su madre Merceditas cantar en la radio, hasta este presente en el que acumula premios Cubadisco, nominaciones y el respeto unánime del gremio, María Victoria Rodríguez ha demostrado que la música cubana vive y se defiende cantando. Porque, como dice ella, “no hay ningún giro”: hay evolución, hay trabajo, y, sobre todo, identidad.
Que hablen si van a hablar no es solo el título de un disco; es una declaración de principios, una filosofía de vida que en cada acorde nos recuerda que el punto cubano, el son y la cubanía siguen más vivos que nunca, mientras ella esté al frente con su voz inconfundible.
Ha sido un honor recibirla en Radio Cadena Habana. A usted, María Victoria, gracias por tanta música, tanta verdad y tanto amor por Cuba.
