La música no solo se interpreta: también se piensa, se estudia y se preserva. Detrás de cada obra, de cada estilo y de cada tradición sonora, existe una mirada que ordena, analiza y devuelve sentido a lo que el tiempo dispersa.
En ese universo donde el sonido se convierte en conocimiento y la cultura en memoria viva, se inscribe la obra de Alicia Valdés Cantero, una de las figuras esenciales de la musicología cubana contemporánea.
Alicia Valdés Cantero nació el 23 de junio de 1951 en La Habana. Musicóloga, investigadora y pedagoga, ha dedicado su vida al estudio sistemático de la música cubana, con especial atención a sus procesos históricos, sus géneros tradicionales y su evolución en el contexto cultural del país.
Su labor académica ha contribuido de manera decisiva a la preservación y comprensión del patrimonio musical cubano, desde una perspectiva rigurosa y profundamente humanista.
Desde sus primeros años de formación, mostró una vocación clara por la investigación musical. Su trabajo se ha desarrollado en instituciones académicas y centros culturales donde ha combinado la docencia con la investigación, formando a nuevas generaciones de especialistas en musicología.
Su enfoque integra el análisis histórico con la sensibilidad cultural, entendiendo la música no solo como objeto de estudio, sino como expresión viva de la identidad nacional.
Entre las anécdotas más significativas de su trayectoria se recuerda su participación en proyectos de rescate patrimonial, donde contribuyó a la recuperación y sistematización de repertorios musicales que habían permanecido dispersos o poco documentados.
En más de una ocasión, su labor investigativa permitió reconstruir la historia de géneros y obras a partir de fuentes orales, grabaciones antiguas y testimonios de intérpretes, devolviendo a la vida piezas fundamentales del acervo musical cubano.
Sus publicaciones incluyen estudios, ensayos y compilaciones que abordan distintos aspectos de la música cubana, desde el son y la trova hasta la música de concierto contemporánea.
Aunque su trabajo no se centra en la composición de canciones, su aporte ha sido esencial para comprender el contexto en el que surgieron obras emblemáticas del repertorio nacional como «El manisero», «Lágrimas negras» y «Guantanamera», situándolas dentro de su evolución histórica y cultural.
A lo largo de su carrera, Alicia Valdés Cantero ha defendido la importancia de la musicología como puente entre la creación artística y la memoria colectiva. Su labor ha fortalecido el conocimiento del patrimonio musical cubano, aportando herramientas para su preservación y difusión.
Su legado se sostiene en la idea de que la música también se escribe desde la investigación, y que escuchar el pasado con rigor es una forma de garantizar la continuidad de la identidad sonora de un país.
Foto: Tomada de Trabajadores
