Julio no es un mes cualquiera en Marianao. Es el mes en que el sol abrasa las calles, pero también en que la historia se recuerda. Este 2026, la Dirección Municipal de Cultura ha tejido una programación que late al compás de la música cubana y se inclina con respeto ante la gesta del 26 de Julio.
Desde el Museo Municipal, ubicado en 128b y 57 hasta las plazas y los hogares de ancianos, la cultura se convierte en un abrazo colectivo donde el danzón, el son y la trova se mezclan con el recuerdo de los asaltantes a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
La música es el hilo conductor del mes. Cada día, la Biblioteca Enrique José Varona y la Casa de la Cultura Flora despliegan un abanico de ritmos que van desde el danzón clásico hasta las propuestas contemporáneas de la rueda de casino.
El proyecto Recordando nuestra historia convierte la galería bibliotecaria en un escenario íntimo donde la literatura y la música cubana dialogan, rememorando que la identidad criolla se forja en cada acorde y en cada verso.
La exposición La epopeya del 26 de Julio 1953, abierta durante todo el mes en el museo, recorre los hitos de aquella gesta con imágenes y objetos que narran el valor de los asaltantes. El 24 de julio, la Ruta Arcoíris llevará a los participantes a las viviendas de los combatientes marianenses de la gesta, convirtiendo el barrio en un libro vivo de memoria.
Y el 25, la banda municipal inundará el museo con canciones que exaltan la cancionística cubana, mientras el 30 de julio se recordará a los mártires caídos en defensa de la patria, cerrando el mes con un acto de gratitud y reafirmación patriótica.
No faltan los espacios para la ternura: Por una sonrisa y Nos llegó la tarde llevan música y literatura a los adultos mayores de los hogares de ancianos, demostrando que la cultura también es cuidado y calidez. Los más pequeños, por su parte, disfrutan con el circo y los talleres de artes plásticas en los parques, donde la creatividad se convierte en juego y aprendizaje.
Julio en Marianao es, en definitiva, un mes donde la memoria se celebra con el corazón y el ritmo nos recuerda que la identidad se construye cada día, en cada acorde, en cada historia compartida. La cultura popular y el recuerdo histórico se dan la mano para tejer un mes inolvidable, que late al compás del son cubano y del eco inmortal del Moncada.
