«Tierra Firme llamaban los antiguos a todo lo que no fuera isla. La isla es, pues, lo menos firme, lo menos tierra de la Tierra».
Dulce María Loynaz
La música habita Fragmentos de Isla antes de que el espectador entre en la sala. El compositor César Martínez inspirado en un poemario de Amalia Morales Borges, creó la canción «Bitácora», que resuena en esta primera exposición individual de la joven artista de 19 años.
Su voz no está en el canto, sino en la palabra escrita; y esa palabra ha despertado la creación de otro.
La muestra se inaugura el 7 de agosto, a las 4:00 p.m., en la Galería La Nave (calle 18 entre 5ta y 7ma, Miramar), organizada por la institución Génesis. Amalia traza un mapa íntimo de las travesías y despedidas que definen la condición migratoria e insular cubana, desde una experiencia autorreferencial que convierte el límite —cielo, mar, suelo— en espacio de contención.
La pieza central es un jardín instalativo: sobre objetos de cubanos que emigraron —ropa, juguetes, cartas, herramientas— siembra flores y las riega. El agua es memoria y cuidado. Al final, entrega esas flores a las familias. La obra se desarma y se regala.
La muestra incluye, además, peceras con frases grabadas en el fondo, pinturas en arena y el poemario Bitácora de viaje, donde cada poema responde a una pieza. La canción de César Martínez, tejida desde esas páginas, convierte la exposición en experiencia sonora.
Amalia no explica, no discute. Siembra, resiste. Su arte se mira, se siente y se oye.
