Por Jesús Dueñas Becerra
La música es la más bella forma de lo bello
José Martí
En el centenario del natalicio del Comandante Fidel Casto Ruz (1926-2016), nos acercamos a la influencia ejercida por el Líder Histórico de la «Revolución de los Girasoles» –al poético decir de la Heroína del Moncada y la Sierra, Haydee Santamaría Cuadrado (1923-1980) — en el desarrollo de la música cubana.
Nuestra música es apreciada y valorada en todo el pentagrama internacional por su ritmo, cadencia y sensualidad; auténtica expresión de la personalidad básica (concepto antropogénico) de la población insular, que se nutre del «ajiaco» multiétnico cultural que según el sabio don Fernando Ortiz (1881-1969), «configura nuestra identidad como nación y como pueblo».
Varios músicos, compositores e intérpretes –cubanos y extranjeros– han dedicado sus composiciones musicales, no solo a la vida y obra del «Guerrillero del Tiempo», sino también a su legado intelectual y espiritual a la humanidad.
La musicóloga camagüeyana Verónica Fernández Díaz, miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), realizó un estudio sobre la presencia de Fidel en la música tradicional y contemporánea, y por ende, tuvo acceso a un documento histórico, en el que el músico y compositor Antonio Gumersindo Garay y García («Sindo Garay», su nombre artístico), (1867-1958), quien no solo conoció personalmente a Fidel, sino también a José Martí, Apóstol de nuestra independencia.
El ilustre compositor santiaguero hace una comparación entre esos dos grandes hombres de todas las épocas y todos los tiempos, si bien no escribió ninguna obra dedicada al indiscutible líder revolucionario, con ese texto estímulo a otros compositores a desarrollar ese tema en sus creaciones, especialmente a los trovadores.
Entre los compositores e intérpretes que le han dedicado canciones a Fidel se destacan Silvio Rodríguez, Sara González (1949-2012) y Pablo Milanés (1943-2022), integrados al Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC.
Esos grandes cantautores no solo se inspiraron en la gigantesca figura de Fidel, sino también en la impronta y en la obra llevada a cabo –con enfoque ético-humanista por excelencia— en la mayor isla de las Antillas, con la creación de escuelas, círculos infantiles, la victoria de Playa Girón y todos aquellos temas que fueron hitos dentro de la historia de la nación, y concretamente, de la historia musical de la ínsula caribeña.
Por otra parte, Carlos Puebla (1912-1989), el «Cantor de la Revolución», fue uno de los compositores e intérpretes que más números musicales le dedicara a Fidel, y que todavía se escuchan por las ondas sonoras de la radio nacional.
Tiene verdaderos hits musicales: Y en eso llegó Fidel, donde hace esa comparación entre lo viejo y lo nuevo, entre el gobierno dictatorial del general Fulgencio Batista y Zaldívar (1901-1973) y las novedades que se estaban logrando con la Revolución. Además, creó otros temas que hablan de Fidel, y en las que no solo hace alusión a su quehacer revolucionario, sino también a su imagen, pero no a través de la descripción física y psicológico-espiritual, sino de la impronta y la importancia de Fidel en la música.
Creadores contemporáneos hacen referencia a la huella de Fidel en sus obras melódicas: Baby Lores, Raúl Torres, Annie Garcés, Eduardo Sosa (1972-2025), Vicente Feliú (1947-2021), Mayito Rivera, el grupo Moncada y Arnaldo y su Talismán. Este joven músico avileño reunió en un disco, por el cumpleaños 90 de Fidel, disímiles géneros musicales que destacan su imagen y obra revolucionaria.
Celina González (1929-2015), la «Reina de la Música Campesina», y su esposo, Reutilio Domínguez (1921-1971), en el gustado número musical Que viva Changó le cambian todo el texto y cantan «Que viva Fidel», quizás para unificar las dos figuras: Changó como símbolo de rebeldía y valentía y Fidel como insignia de la Patria.
Otras agrupaciones y compositores foráneos lo reflejaron en sus canciones: Los Chikos del Maiz, quienes señalan la significación de Fidel en el ámbito internacional y como perciben –desde la península ibérica– la huella de la Revolución y el internacionalismo.
Entre las composiciones musicales nacionales dedicadas a Fidel y a su impronta en el mundo «mágico» de las corcheas y las semicorcheas, habría que mencionar las del Comandante Juan Almeida Bosque (1927-2009), con su canción El gran día de enero.
Fidel Castro Ruz está referenciado en diversos géneros de la música cubana y universal. Cabalgando con Fidel, de Raúl Torres, es una canción preciosa por los valores éticos, estéticos, humanos y espirituales que la caracterizan, no obstante el poco tiempo que se le dedicó a esa composición, donde sintetiza la vida, la obra, el legado y la presencia que tiene el Comandante en el mundo interior de cada cubano. Muchos compositores cubanos y extranjeros han referenciado metafóricamente su impronta a escala humanitaria.
No cabe duda alguna de que Fidel Castro Ruz desempeña una función básica indispensable en el desarrollo de la historia de la música cubana y de un poco más allá de nuestras fronteras geográficas.
