Ojito de Agua es un pueblo chico, escondido entre las lomas de Artemisa, en el occidente de Cuba. Tiene un río hermoso que lleva su mismo nombre, con corrientes fluviales claras y un rumor que parece música desde antes de que concurriera la gente.
Para este sábado 21 de agosto se anuncia algo inédito: por primera vez, la Feria del Libro de Artemisa llega hasta ese rincón. Y no lo hace sola, porque la trova —esa tradición nacional de guitarra y sentimiento— es la encargada de ponerle alma a la cita.
Entre canción y canción, se presentarán los textos: Viajando en una pompa, de Emerio La Rosa Jorge; Desnuda entre los dioses, de Ania Brito; El hombre récord de la pelota cubana, de Gustavo Vega; Vueltas y vueltas, de Roberto Félix Carbonell; Ruth el sudor de la guerra, de Esteban Sotolongo; y Solo de mujer, de María del Carmen Sanabria.
Asimismo, se esperan rifas, regalos de libros, y esa alegría que se siente cuando un pueblo pequeño se convierte en protagonista de algo grande.
Pero lo verdaderamente especial es el escenario: un río precioso, rodeado de verde, con el sol filtrándose entre las ramas y la trova sonando de fondo.
La jornada se ha pensado para que el libro y la música se encuentren en la loma. Y quienes asistan no solo se lleven un autor firmado: también el rumor del agua en los oídos y una canción que, seguro, todavía resuena en la memoria.
Foto: Fotos de Cuba
