Conservatorio Alejandro García Caturla, donde la enseñanza artística cubana inicia este curso

Conservatorio Alejandro García Caturla

El próximo 2 de septiembre, el Conservatorio Elemental de Música Alejandro García Caturla, en el municipio habanero de Marianao, abrirá sus puertas para acoger el Acto Nacional de Inicio del Curso Escolar 2026-2027 de la Enseñanza Artística en la mayor de las Antillas.

La histórica institución, que lleva el nombre de uno de los compositores más universales de Cuba, se convertirá en epicentro de una jornada que cada año reúne a estudiantes y profesores de todo el país, en un ritual que celebra la excelencia de un sistema formativo sin igual en el mundo.

Construida en la década de los sesenta, la escuela fue proyectada por el arquitecto Alberto Robaina como un conjunto integrado por dos bloques independientes relacionados por jardines, con un teatro para 284 espectadores y amplias aulas especializadas. 

Su diseño, de acentuada horizontalidad y rematado por ladrillo a vista, ha sido reconocido como un excelente ejemplo de la arquitectura de aquellos años. Más que un edificio, es un espacio que ha visto crecer a generaciones de músicos.

Pero el nombre que la distingue, el de Alejandro García Caturla, es toda una declaración de principios.

Nacido en Remedios el 7 de marzo de 1906, este prodigioso compositor y abogado fue, junto a Amadeo Roldán, el pionero de la moderna música sinfónica cubana. Su vida, tan novelesca como trágica, es un ejemplo de pasión y entrega a la música. Multinstrumentista capaz de tocar siete instrumentos, estudió en París con la célebre Nadia Boulanger, quien lo describió como «una fuerza de la naturaleza». 

Obras como «Bembé», «Danza Lucumí» y «Obertura cubana» —ganadora del Premio Nacional en 1937— lo consagraron como un creador que supo fundir las raíces afrocubanas con la tradición clásica europea. Su vida fue segada a los 34 años, víctima de un disparo cuando ejercía como juez municipal, pero su música lo ha vuelto inmortal.

El acto nacional reunirá a las máximas autoridades de la cultura, así como a estudiantes de todas las manifestaciones artísticas, en una jornada que —como ocurrió en ediciones anteriores— contará con presentaciones que abrazan la trova, el ballet y la música de concierto. 

El conservatorio, que hoy es orgullo de la enseñanza artística cubana con un claustro de profesores de alto prestigio y agrupaciones como el Coro Diminuto o la Orquesta de Guitarras Nova Corda, reafirma su condición de templo donde se forja el relevo de la cultura cubana.

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