Yuleisis Greenidge: el ritmo como firma y el liderazgo como pulso

Yuly y Habana C

En ciertos músicos, el ritmo no es solo compás: es identidad, narración y fuerza que empuja hacia adelante. En otros, dirigir una agrupación es administrar sonidos.

En Yuleisis Greenidge Rodríguez —conocida artísticamente como Yuly— es trazar un destino colectivo, un viaje donde cada percusión, cada frase melódica y cada compás cuentan una historia de energía, cultura y pertenencia.

Su presencia en la escena cubana representa la unión entre tradición y creatividad juvenil, una mirada que abre puertas a nuevas audiencias y reconfigura la música bailable desde dentro.

Nació el 12 de abril de 1980 en La Habana y continúa su labor artística como percusionista, compositora y directora de orquesta, especialmente al frente de Yuly y Havana C, agrupación que ha marcado un estilo propio dentro de la música popular cubana contemporánea.

Desde sus inicios en la música, Yuly mostró una inclinación natural hacia los ritmos y la percusión, cultivada dentro del sistema de escuelas de arte cubanas, incluyendo la Escuela Nacional de Arte (ENA).

Fue integrante de proyectos como Caribe Girls, donde comenzó a consolidar su formación, antes de fundar su propia agrupación con el objetivo de crear un sonido que no respondiera a etiquetas tradicionales, sino a la mezcla espontánea de ritmos populares cubanos con influencias caribeñas y contemporáneas.

La orquesta Havana C nació de esa aspiración: un grupo nacido en 2006, integrado por músicos egresados de instituciones artísticas, que rápidamente se destacó por su frescura, versatilidad y la mezcla de géneros tradicionales con timba, reguetón, salsa y ritmos caribeños.

Bajo la dirección de Yuly, la banda logró construir un repertorio propio que conectó con el público joven cubano, ofreciendo una propuesta sonora que se distingue por su energía, baile y creatividad rítmica.

La música de Yuly y Havana C ha tenido resonancia más allá de la isla: sus presentaciones en festivales y giras internacionales han proyectado una imagen renovada de la música cubana, donde lo tradicional dialoga con lo urbano y lo contemporáneo.

Su liderazgo destaca no solo por el dominio de la percusión y la dirección, sino por su capacidad de integrar voces y talentos diversos dentro de una propuesta coherente y vibrante.

Yuleisis Greenidge Rodríguez ha convertido cada tambor, cada coro y cada arreglo en una expresión de alegría, identidad y pertenencia. Su carrera sigue escribiéndose en escenario tras escenario, demostrando que el ritmo no es solo sonido, sino una forma de estar en el mundo y de abrir espacios para nuevas generaciones de creadores.

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