Cuando la brisa de mayo se cuela por el Malecón, algo mágico despierta en el alma de La Rampa. No es una brisa cualquiera: es el revuelo de orejas azules, el eco de una risa que inventa palabras y el aleteo de cientos de manitas que hablan con las manos.
Este mes, Federico Maldemar —ese ratoncito que nació en 2008 y nos enseñó que «la solución no debe ser nunca encerrarse y odiar, sino transformar y amar»— nos regala tres citas con la fantasía.
La cita de siempre, con sabor artemiseño
Sábado 16 de mayo, 1:00 de la tarde. La peña mensual habitual abre sus puertas con un regalo sonoro: una Banda Rítmica que viaja desde Artemisa con el equipaje cargado de sones que huelen a tierra colorada.
Este tercer sábado del mes, Pipo Pipo y Federico recibirán a los músicos para tender juntos un puente donde cada compás será una excusa para zapatear sobre la butaca del cine. Será una tarde de esas en que el arte se convierte en fiesta, con la intérprete de lengua de señas cubana traduciendo en el aire cada melodía.
Un festival que abraza canciones, títeres y naturaleza
Sábado 30 y domingo 31 de mayo, 11:00 de la mañana. Esas dos peñas se engarzan como joyas dentro del Séptimo Encuentro Internacional de Artes para las Infancias Corazón feliz, un festival que del 25 al 31 de mayo vestirá La Habana de celebración.
La cita rinde homenaje a la creación musical de dos cantautoras imprescindibles, Rosa Campo y Rita del Prado, cuyas canciones han sido banda sonora de la niñez cubana. Celebra también los 70 años de Pelusín del Monte, el títere nacional que desde 1956 ha sembrado travesuras en el imaginario de varias generaciones. Y todo ello con el oído atento al latido del planeta, porque el cuidado del Medio Ambiente es el tercer abrazo temático que inspira este encuentro.
Dos mañanas para amosionarse
El sábado 30, la peña Corazón Feliz rendirá homenaje a la querida Tía Rosa. Junto a Lidis Lamorú y la Compañía Habana Sueños, el escenario se llenará de voces que acarician y coreografías que cuentan historias.
El domingo 31, La fiesta de Gatoypon desbordará el cine con Annie Garcés, la Compañía Cascabel y el Proyecto Futuro, dirigido por Gabriel Casabe y Regla Bonora. Dos mañanas para amosionarse —esa palabra mágica de Federico que mezcla amor y emoción— mientras las canciones de Rita y Rosa vuelan entre las butacas y Pelusín, desde sus 70 años de sabiduría titiritera, nos recuerda que la infancia no tiene edad cuando se la celebra con el corazón.
Que nadie se quede sin su ratón, sin su cuento, sin su tarde de sol y fantasía en La Rampa. Allí estará Federico Maldemar, azul y juguetón, tendiendo puentes entre generaciones, canciones y sueños.
