El 1 de mayo es la fecha acordada para que los trabajadores del mundo hagan suyas las calles y levanten la voz en defensa de sus derechos.
Cuba fue de los primeros países en celebrar la fiesta internacional del 1 de mayo desde su surgimiento en 1889, pero también es esta isla pionera en crear un himno que dignifica el acontecimiento de la clase obrera en el poder.
Nacido como idea de tres mujeres intelectuales, no precisamente compositoras musicales, permitió que se difundiera el sentir de los trabajadores de una nación del llamado tercer mundo donde la igualdad se convirtió en premisa que incluyó desde entonces a los humildes sin importar su género o el color de la piel.
Corrían las heroicas jornadas de la invasión norteamericana a Playa Girón cuando Iris Dávila, Odilia Romero y Ondina Pérez, vestidas de milicianas, sintieron por primera vez a través de las ondas radiales y televisivas de la nación, cómo el fruto de su creatividad vibraba tras ser grabado con orquesta y coro.
El himno de los trabajadores fue entonces acicate para enfrentar al enemigo y días después, el primero de mayo de 1961, un pueblo entero pudo cantarlo como digno homenaje a quienes defendieron la patria ante aquel cruel ataque, pero sobre todo se convirtió en motor impulsor para la edificación de una nueva sociedad.
¿Quiénes eran las autoras? Iris Dávila se desempeñaba como escritora y periodista, Odilia Romero como directora de programas radiales en el Instituto Cubano de Radio y Ondina Pérez era jefa de divulgación nacional de la empresa Cubatabaco.
Las tres se destacaron en la realización de mensajes revolucionarios ante la fecha del Día del Proletariado Mundial y aunque nadie había encargado un himno, ellas lo creyeron esencial.
Eran días de multiplicidad de tareas que involucraban a prestigiosos compositores, por lo que no tuvieron grandes ayudas intelectuales, pero estas tres creadoras pusieron todo su ingenio y pasión al servicio del pueblo, que luce en cada celebración un himno representativo de su sentir.
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