Hay nombres que trascienden el tiempo y se vuelven melodía. Uno de ellos es Lilí Martínez, el pianista guantanamero que nació el 19 de agosto de 1915 y que, con su manera única de acariciar el teclado, marcó para siempre la forma de tocar el son montuno en Cuba.
Apodado La Perla de Oriente, su sensibilidad inigualable —nutrida por la devoción a Chopin y la tradición sonera— lo convirtió en un pilar junto a Arsenio Rodríguez y el Conjunto Chappottín. Doce ediciones después, el concurso que lleva su nombre sigue siendo un tributo vivo a esa herencia.
En esta ocasión, la cita honra a otro gigante del piano cubano: Manolito Simonet. Camagüeyano de nacimiento (1961), autodidacta neto y virtuoso de múltiples instrumentos, es un defensor acérrimo de la música de Lilí Martínez.
Fundador en 1993 de su emblemático Trabuco, ha enriquecido la timba contemporánea sin perder jamás la cubanía en sus composiciones. Dedicarle este evento a Simonet es reconocer a quien mantiene encendida la llama del son más auténtico.
Los concursantes deberán interpretar un tema de autor cubano, y las inscripciones se reciben exclusivamente por WhatsApp a los teléfonos 53576465, 56586707 y 53308352 (recuerde anteponer el código +53 si llama desde el exterior).
La audición eliminatoria será el viernes 7 de agosto de 2026, a las 2:00 p.m., en el Centro Cultural “Lilí Martínez” —ubicado en Pocito #570-A entre 11 y 12, Lawton, municipio Diez de Octubre—, espacio que desde hace más de una década lleva cultura, esparcimiento y aprendizaje a esa comunidad habanera.
La gran final tendrá lugar el sábado 22 de agosto, a las 4:00 p.m., en la misma institución.
Pero hay un momento especialmente emotivo: en la gala se rendirá homenaje a la trayectoria musical de la cantante nonagenaria Lucy Bravo, primera ganadora de este certamen, cuya voz inauguró la historia de “Cantándole a Lilí” y hoy regresa para celebrar la música que nunca se apaga.
Foto: Lili Martínez. Tomada de Revista Global
