Donde los colores cantan para decir “soy creador”

Proyecto cultural en Guanabacoa Donde los colores cantan

La música llega primero. Una melodía suave abre la mañana en el Laboratorio de Arte Corral Falso 259, en Guanabacoa. Antes del primer trazo, ya hay un ritmo que sostiene el instante, como si cada niño encontrara en ese sonido una puerta para expresarse.

Entonces vienen los colores, pero no solos: nacen en diálogo con la música. Cada línea responde a una cadencia, cada mezcla de tonos parece escuchar lo que suena. Aquí, crear no es solo pintar: es sentir, es dejarse llevar por una armonía invisible que une lo sonoro y lo visual.

Naidy Cardero Sánchez guía este proceso desde la cercanía. Licenciada en Educación e Instructora de Arte, acompaña a los niños con sensibilidad, entre su labor en el Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño de La Habana y este espacio donde la creación artística se vuelve experiencia viva.

El proyecto, fundado por el escultor y ceramista Tomás Núñez, apuesta por la integración de las artes. En ese camino, la música es esencial. Ariana Polanco Torres regala su voz con canciones como “Guantanamera”, “Cuba, qué linda es Cuba” y “Todos por Cuba”. Mientras canta, algo cambia: los niños se sueltan, confían, crean con más libertad.

A esta dinámica se suman estudiantes del Conservatorio Guillermo Tomás, que enriquecen el espacio con nuevas voces. Así, el taller se convierte en un punto de encuentro donde la cultura se comparte y se vive.

El próximo sábado 18, a las 10 de la mañana, esa energía tendrá un nuevo momento: una actividad que reunirá a los niños del taller y a otros de la casa sin amparo filial, entre música, juegos y creación.

Porque en el Laboratorio de Arte Corral Falso 259, en Guanabacoa, los colores no solo se ven: también cantan. Y en ese canto, cada niño aprende a decir “yo”.

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