Con una producción que combina rigor compositivo, elegancia interpretativa y cadencia bailable, Liz Castillo Prieto ofrece en Romántica y Salseando su carta de presentación más contundente en el territorio de la salsa romántica.
El álbum, lanzado en 2026 bajo los sellos BIS Music para Cuba y Plus Media Music para el mercado internacional, se mueve entre el amor, la pasión y el desamor, planteando un universo sentimental que nunca renuncia al impulso rítmico.
La gestación del disco estuvo a cargo de Roniel Alfonso Mella, responsable de la producción y los arreglos, mientras que Susana Fernández López se encargó de la mezcla y masterización, para asegurar un sonido equilibrado y moderno.
El repertorio reúne siete temas en los que convergen voces como Wil Campa, Beny Luis, Miguel Ángel Caballero, Frank Ariel, Daniel Riolobos, Edwin “El Calvito” Reyes y Yumurí y sus hermanos, una nómina de colaboradores que enriquece la propuesta sin desdibujar la identidad de la intérprete.
Cada pieza funciona como un eslabón dentro de un discurso coherente: desde “Veneno de amor” y “En la vida” hasta “Tanto que asusta”, “Canción sin rostro” o “Donde nace nuestro amor”, el disco sostiene una tensión entre el lirismo y la fuerza rítmica, entre la balada envuelta en salsa y la pista de baile alimentada por la emoción.
Con este disco, Castillo no se limita a cantar salsa; reivindica un lenguaje sonoro que, desde la isla, sigue dialogando con el resto del Caribe y con el mundo.
Romántica y Salseando se erige como un punto de inflexión: no solo afianza su presencia dentro de la escena salsera, sino que reafirma la vigencia de una tradición que se nutre de la memoria, del cuerpo y de la palabra.
Esta obra confirma el lugar de Liz Castillo Prieto como una de las voces fundamentales de la música cubana contemporánea.
Con más de 25 años de trayectoria, su capacidad para transitar entre la canción de autor, el pop, la balada, el rock y la música tropical bailable le ha permitido proyectarse en escenarios nacionales e internacionales, así como en más de 200 estaciones de radio y cadenas de televisión a nivel global.
En 2019, la artista presentó el álbum Cosas Contigo, una producción que reafirmó su sensibilidad interpretativa y su vocación autoral.
Más allá de su capacidad técnica y su dominio escénico, Liz Castillo destaca por su conexión emocional con el público. Su música no solo se escucha, sino que se siente como un espacio de encuentro donde convergen experiencias, afectos y memorias. En ese vínculo cercano con la audiencia radica una de las claves de su permanencia y vigencia en el panorama musical.
Liz Castillo Prieto no es solo una intérprete, sino una creadora que ha sabido construir un lenguaje propio, capaz de cruzar fronteras culturales y generacionales. Su trayectoria confirma el lugar de la música cubana como un territorio vivo, en constante renovación, donde voces como la suya continúan ampliando horizontes.
Foto: Cortesía de la artista
