María Teresa Linares, la memoria viva de la música cubana

María Teresa Linares

Hay quienes estudian la música y quienes la sienten como parte de su propia sangre. María Teresa Linares Savio, conocida entrañablemente como Teté, nació en La Habana el 14 de agosto de 1920 y falleció en la misma ciudad el 26 de enero de 2021, a los 100 años. 

Fue una de las musicólogas, investigadoras y promotoras culturales más importantes que ha dado Cuba, y su legado es tan vasto como la historia musical que dedicó su vida a preservar.

Su formación fue sólida y variada. Cursó estudios musicales en el Conservatorio Municipal de La Habana e integró la Sociedad Coral de La Habana. Se licenció en Literatura y Lengua Hispánica con especialidad en Estudios Cubanos en la Universidad de La Habana, y fue reconocida como Doctora Honoris Causa en Ciencias del Arte por el Instituto Superior de Arte.

Entre 1948 y 1956, junto a su esposo, el también musicólogo Argeliers León, realizó trabajos de campo por todo el país para recoger cantos y toques de herencia hispánica y africana. Esa labor inicial tuvo continuidad en la década de 1960, vinculada al Instituto de Etnología y Folklore de la Academia de Ciencias de Cuba. Fue directora del Museo Nacional de la Música entre 1984 y 1997 y vicepresidenta de la Fundación Fernando Ortiz.

Su obra escrita es fundamental. Publicó libros como La música y el pueblo, en 1974, y La música entre Cuba y España, en 1998, además de numerosos artículos en revistas especializadas. Como productora de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales, EGREM, creó la primera Antología de Música Afrocubana y la Gran Serie Benny Moré. Compiló, además, la obra de figuras como Sindo Garay, el Trío Matamoros, Celina González, Bola de Nieve y María Teresa Vera.

Recibió los más altos reconocimientos: Premio Nacional de Investigación Cultural en 1999, Premio Internacional Fernando Ortiz en 2000, Premio Nacional de Música en 2006, la Orden Félix Varela de Primer Grado y el título de Heroína del Trabajo de la República de Cuba.

María Teresa Linares no solo estudió la música cubana, sino que la defendió, la difundió y la hizo accesible a todas las generaciones. Su vida fue un acto de amor por las raíces y su legado sigue vivo en cada nota que resuena en la memoria de la mayor de las Antillas.

Foto: Tomada de Rialta

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