En la música de Juan Márquez Lacasa, el sonido no solo es sonido: es paisaje, evocación y memoria extendida. Sus composiciones parecen trazar caminos invisibles entre la tradición y la innovación, como si cada nota fuese un puente tendido entre generaciones y geografías. En su obra, la música teatral, cinematográfica y de cámara, se encuentran, reflejando una mente que supo ver la música como un arte total.
Juan Márquez Lacasa nació el 8 de febrero de 1945 en La Habana, donde inició sus estudios musicales desde muy joven en prestigiosos conservatorios, como los de Orbón y Alejandro García Caturla, para luego completar su formación en composición en el Instituto Superior de Arte, donde se graduó en 1981.
Entre sus maestros se contaron figuras influyentes de la música cubana, como José Ardévol, Carlos Fariñas, Roberto Valera, Sergio Fernández Barroso y Manuel Duchesne Cuzán, quienes marcaron su formación compositiva con una mezcla de disciplina clásica y apertura creativa.
Márquez Lacasa incursionó desde temprano en la música teatral y cinematográfica. A partir de 1968 comenzó a escribir partituras para teatro y, especialmente, para cine, actividad que sería un eje importante de su carrera, colaborando con diversas producciones del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). También fue asistente de dirección de la orquesta del Ballet Nacional de Cuba y trabajó como asesor musical en el ICAIC, delineando sonoridades para múltiples obras y formatos.
Su repertorio como compositor abarca desde piezas de cámara hasta suites instrumentales. Entre sus obras notables se encuentran la “Suite para piano”, “Rimas para voz y piano” (con textos de José Martí), “Trío para trompeta, corno y trombón”, “Pequeña Toccata para violín, viola y violonchelo”, y “Sexta primera para instrumentos de arco”. Estas composiciones reflejan una voz personal donde se combinan la sensibilidad hacia la tradición musical cubana con las exploraciones formales del repertorio contemporáneo.
Además de su labor como creador, Márquez Lacasa desempeñó funciones de liderazgo dentro de instituciones culturales y musicales en Cuba, lo que le permitió influir no solo con sus obras, sino con su visión sobre la práctica musical en campos como la dirección orquestal y la producción artística.
En la década de 1990 se radicó en España, donde continuó su trabajo creativo, explorando nuevas posibilidades sonoras e integrando experiencias de distintos contextos culturales a su visión artística.
La música de Juan Márquez Lacasa permanece como un testimonio de la riqueza y vitalidad de la composición cubana contemporánea: una obra que une tradición, teatro y pantalla, memoria e imaginación, para que sus sonidos sigan dialogando con cada nueva escucha.
Foto: Tomada de Facebook
