Guanabacoa 2025: música, formación artística y comunidad creadora

Municipio Guanabacoa, La Habana , CUba

En 2025 Guanabacoa reafirmó su condición histórica como uno de los municipios habaneros de mayor aporte a la música cubana, consolidando una vida cultural donde tradición, formación artística y participación comunitaria se entrelazaron de manera sostenida. La música, entendida como herencia viva y expresión identitaria, atravesó gran parte del quehacer cultural del territorio y dialogó con otras manifestaciones artísticas.

La Casa de Cultura Rita Montaner se mantuvo como epicentro fundamental de la vida cultural de la antigua villa. Desde esta institución se articularon peñas, talleres, cátedras artísticas y proyectos socioculturales que fortalecieron la creación, la enseñanza y la participación comunitaria. En el ámbito musical destacaron espacios como “Rumbeando en mi Villa” y la Peña Campesina, dedicados al rescate de tradiciones sonoras, el intercambio intergeneracional y la proyección de músicos locales. 

El arte sonoro ocupó también un lugar central durante la Semana de la Cultura de Guanabacoa 2025, con conciertos, talleres y acciones comunitarias orientadas a resaltar el patrimonio cultural del territorio.

El Conservatorio Guillermo Tomás desempeñó un papel clave en la formación musical, con conciertos didácticos, presentaciones públicas y actividades comunitarias que fortalecieron el vínculo entre la enseñanza académica y la vida cultural de la localidad, contribuyendo a la preparación de nuevas generaciones de instrumentistas y cantantes.

La Casa de Cultura desarrolló un trabajo sistemático a través de sus cátedras de música, teatro, danza, literatura y artes visuales. La cátedra de teatro, dirigida por Alicia Marta González Puig, y la cátedra de danza, con resultados visibles en agrupaciones juveniles, ruedas de casino y un grupo de danza de personas adultas mayores, consolidaron procesos formativos inclusivos. 

La cátedra de literatura impulsó la creación y el pensamiento cultural, vinculada a certámenes como el Concurso Alfredo Torroella In Memoriam, mientras que las artes visuales encontraron espacios de expresión en talleres, exposiciones y espacios comunitarios.

Los proyectos socioculturales tuvieron un impacto significativo. Granjita Feliz y Los Cubanitos promovieron la formación artística desde edades tempranas; Trazos de Esperanza, liderado por Yutzimi Sáldivar, y Arte Collage, coordinado por Sergio Hidalgo, integraron la música, las artes visuales y el trabajo comunitario. Arte Collage presentó, además, un documental que reflejó su proceso creativo y social.

Se destacó el Coro Alegría de Vivir, dirigido por Jorge López, reafirmando el valor del canto colectivo como herramienta de cohesión social. En el ámbito de la creación musical, el Concurso de Composición Juan Arrondo informó que se hará cada dos años para continuar homenajeando al compositor guanabacoense, ratificando su legado dentro de la tradición musical del municipio.

En noviembre Guanabacoa acogió el Festival Wemilere, dedicado en 2025 a Etiopía, Kenia y Gabón, convirtiendo al territorio en espacio de diálogo entre tradiciones musicales africanas y afro-cubanas. En conjunto, el año confirmó a Guanabacoa como un referente cultural donde la música, la formación artística y la comunidad continúan siendo pilares de la identidad cultural criolla.

Foto: Tomada de Cubadebate

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