El Concurso “Abelardito Valdés” convoca a La Habana a celebrar el danzón

Concurso Abelardito Valdés

Con el objetivo de rendir tributo y mantener vigente una de las expresiones más auténticas de la identidad cultural cubana, la Peña Danzonera Abelardito Valdés, junto a la Casa de Cultura de Plaza, la Dirección de Cultura de Plaza y el Movimiento Comunitario Amigos del Danzón, organizan el Concurso de parejas danzoneras “Abelardito Valdés”.

La cita tendrá lugar el viernes 13 de noviembre a la 1:00 p.m. en el Salón Jazz de la Casa de Cultura de Plaza. Con el fin de formalizar la participación, los interesados deberán personarse a las 12:00 m., una hora antes del comienzo, para completar su inscripción.

El certamen contempla dos categorías de competición: Infanto-juvenil y Adultos, y Adultos Mayores. Se otorgarán tres premios por cada categoría, además de un Premio de la Popularidad, que se definirá con el apoyo del público asistente.

Según declaraciones de Susana González Marrero, líder de la peña, la convocatoria está abierta a todas las parejas que deseen participar, sin importar si pertenecen o no formalmente al movimiento danzonero. Los concursantes podrán invitar a sus seguidores y amistades para que respalden a sus favoritos durante la jornada.

Las personas residentes en la comunidad aledaña a Calzada y 8 pueden inscribirse directamente en la recepción del centro, donde se recogerán sus datos personales y el carnet de identidad. Para cualquier consulta adicional, se encuentra disponible el teléfono 78312023.

Un movimiento vivo que sostiene la tradición

Este concurso se inserta en el quehacer de un movimiento danzonero con una presencia orgánica y creciente en la capital. En La Habana, la práctica del danzón se articula a través de una red de clubes y peñas que, distribuidos en municipios como Centro Habana, Diez de Octubre, Arroyo Naranjo, La Lisa y Playa, reúnen a cientos de afiliados y aficionados que mantienen viva la tradición. 

A nivel nacional, este entramado se extiende a las 305 Casas de Cultura del país, consolidando un movimiento sólido que trabaja por la salvaguardia del género, considerado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación Cubana.

Iniciativas como el Festival Internacional Danzón Habana, que en sus ediciones más recientes ha convocado a bailadores de toda la Isla y a representantes de países como México, dan cuenta de la vitalidad de una comunidad que, consciente de los desafíos para atraer a las nuevas generaciones, apuesta por la continuidad de un legado que se renueva en cada interpretación. Agrupaciones como el Piquete Típico Cubano, con seis décadas de trayectoria, se erigen como guardianes de esta memoria musical y danzaria que hoy late con fuerza en los barrios habaneros.

Con el lema “El Danzón Nos Une”, los organizadores subrayan que cada paso atesora una historia y que cada generación tiene un aporte que hacer, por lo que extienden la invitación a bailar, compartir y celebrar.

Autor