La voz de Asiel Antonio llega a través de un camino vivido paso a paso, entre escenarios, comunidades y canciones que han ido marcando su identidad como intérprete.
Desde sus primeros años en el habanero municipio del Cerro, cuando descubría la música en el coro escolar y luego en el Movimiento de Artistas Aficionados, hasta su presencia en importantes espacios de la escena, su trayectoria ha estado sostenida por una relación directa con el público y una fidelidad profunda a la canción.
Ese recorrido —que incluye reconocimientos como el Primer Lugar en el Concurso Internacional Boleros de Oro y su actuación fuera de Cuba, como el festival de la canción eslava en Praga— encuentra hoy nuevas formas de decirse, de compartirse.
Mañana 29 de marzo, a las 4:00 p.m., en la Casa de Cultura de Calzada y 8, en el capitalino municipio Plaza, ese camino se convierte en concierto bajo el título “Gracias a ti”, una propuesta que no solo reúne su experiencia, sino también los temas que han acompañado su evolución artística.
Canciones como “Desengañado”, “Sin censura”, “Amor reciclado” o clásicos revisitados desde su sensibilidad como “Yo soy aquel” y “Dos gardenias”, forman parte de un repertorio donde conviven la tradición y la mirada personal del intérprete.
La tarde se abre, además, a otras expresiones, en un diálogo escénico que enriquece el encuentro. Junto a él estarán Jorge Vidal, como invitado especial; Carmita Ruiz, quien aporta el matiz del humor; y Ondina Mateo, con una obra que transita entre la música y la palabra. Será, más que un concierto, un espacio donde distintas sensibilidades coinciden sin perder su esencia.
Con esa misma necesidad de cercanía Asiel encuentra otra forma de manifestarse el 2 de abril, cuando regrese al Salón Jelengue de la EGREM con su espacio “Quieran o no”, de 2:00 a 5:00 de la tarde, donde la canción se transforma y respira con el público.
“Quieran o no” nace precisamente de esa raíz que ha marcado su carrera desde el inicio: la de cantar en escenarios donde lo importante no es la formalidad, sino la emoción compartida.
Con el respaldo de su recorrido —desde las instalaciones más importantes de La Habana hasta su trabajo constante en proyectos culturales—, Asiel Antonio en 23 años de vida artística sostiene un formato donde el bolero, la balada y la canción contemporánea se mezclan con la espontaneidad del momento.
Dos encuentros distintos, unidos por una misma esencia: la de un artista que no interpreta canciones solamente, sino que las vive y las entrega como parte de su propia historia.
