En la Cuba de los años cuarenta, donde la música guajira era casi un patrimonio masculino, una niña de diez años irrumpió en las ondas radiales y cambió la historia. Carmen Emilia Barberis Gil (La Habana Vieja, 8 de agosto de 1938), conocida como Carmelina Barberis, debutó en 1948 en el programa «Buscando al príncipe del punto cubano» de Cadena Azul.
Su voz impactó de tal manera que se alzó con el título de Reina Campesina, convirtiéndose en una de las voces femeninas más característica de la música guajira en el país.
Desde entonces, su carrera fue imparable. Durante su niñez cantó en emblemáticas emisoras habaneras como La Casa de las Medias, La Loma de Mazo, La Mil Diez y Radio García Serra. En 1950 encabezó la lista de los fundadores de la Televisión Cubana, en un programa conducido por Lolita Berrio.
Más tarde participó en ciclos inolvidables como «El guateque de Apolonio» (1954), «El conuco de Liborio» y «Palmas y Cañas», y compartió escenario con grandes figuras como Celia Cruz, la Sonora Matancera y el Indio Naborí.
Su talento trascendió fronteras: en 1959 representó a Cuba en el VII Festival de la Juventud en Viena y viajó por la Unión Soviética, Francia, Vietnam, México y otros países.
En su repertorio brillan piezas como «El reto», «Alborada», «Como se baila el son», «Su laúd» y una emblemática versión de «Guajira Guantanamera» con décimas del Indio Naborí, reconocida por el propio Joseíto Fernández.
En 1995 se estableció en La Palma, Islas Canarias, donde fundó el grupo Carmelina y los Indianos. Fue homenajeada por medio siglo de trayectoria en 1998.
Carmelina Barberis no solo fue una gran intérprete: fue una mujer que luchó por su independencia, madre de seis hijos, que mantuvo su dignidad y su voz siempre en alto. Su legado sigue vivo en cada punto cubano que se canta con el alma.
