Cuerdas de raíz y horizonte

Trovador cubano Angel Quintero

En la guitarra de Ángel Quintero Díaz no solo suenan acordes: respira una época entera de Cuba donde la canción se volvió testimonio, búsqueda y destino. Su música parece caminar entre la intimidad de la trova y la apertura de un lenguaje que dialoga con lo popular sin perder hondura poética. 

Cada nota suya se sostiene como una confesión luminosa, hecha de ternura, compromiso y una manera muy personal de mirar la realidad.

Ángel Quintero Díaz nació el 31 de mayo de 1956 en La Habana y falleció en esa ciudad el 19 de abril de 2024. Guitarrista, compositor y cantautor, se formó en la Escuela Profesional Ignacio Cervantes, donde consolidó una base académica que luego supo entrelazar con la renovación estética de la Nueva Trova cubana. 

Desde temprano se vinculó a los movimientos de la canción de autor, integrándose en 1974 al Movimiento de la Nueva Trova, etapa en la que comenzó a compartir espacios creativos con figuras esenciales de la música cubana. Su obra lo llevó a incursionar en la llamada ópera-trova, una forma expansiva de la canción donde la dramaturgia y la música dialogan en un mismo cuerpo expresivo. 

Su influencia dentro de la música cubana se consolidó a partir de canciones que trascendieron generaciones como “Solamente una ventana”, “Tumbao” y “Corazón, corazón”, piezas que se integraron al imaginario sonoro de la Isla por su mezcla de lirismo y arraigo popular. 

Su manera de componer se distinguió por una búsqueda constante de equilibrio entre la palabra y la melodía, entendiendo la canción como un espacio donde ambas dimensiones se enriquecen mutuamente. 

Entre las anécdotas más significativas de su vida artística destaca su participación activa en peñas y espacios culturales como “La Juntamenta”, en el Centro Salvador Allende de La Habana, donde ejerció como anfitrión y promotor de nuevas voces de la trova. 

Allí no solo interpretaba su repertorio, sino que impulsaba el encuentro entre generaciones de músicos, consolidando un espacio de intercambio creativo que se convirtió en punto de referencia para la canción de autor en Cuba.

Su trayectoria discográfica incluye producciones como Alma y Voluntad, Soy un Paisano y Mirando tu foto, obras que reflejan distintas etapas de su evolución creativa y su compromiso con una canción profundamente identitaria. 

También representó a Cuba en festivales internacionales de la canción política, llevando su obra a escenarios de más de veinte países, donde su guitarra funcionó como puente entre la música cubana y otras tradiciones culturales. 

En su legado permanece la certeza de que la trova no es solo un género, sino una forma de mirar el mundo. Ángel Quintero convirtió la guitarra en palabra viva, y la palabra en memoria sonora de un país que sigue encontrando en su obra una forma de reconocerse.

Foto: Tomada de www.rcm.cu

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