Desde las calles del Vedado hasta los clubes de baile y las radios que encendían noches de fiesta, las melodías de Remberto Bécquer Márquez pintaron de ritmo y poesía el espíritu de la música popular cubana. Sus composiciones, llenas de ingenio y sabor caribeño, se convirtieron en himnos de baile y canto para múltiples generaciones, marcando la historia de géneros como la guaracha, el bolero y la guajira.
Remberto nació el 4 de febrero de 1910 en La Habana. Antes de dedicarse plenamente a la música, trabajó como pintor y decorador, e incluso practicó boxeo; pese a ello, su vocación artística lo llevó a recorrer un camino donde la canción y el ritmo ocupaban el centro de su vida.
Su carrera como compositor comenzó a cobrar relevancia en 1943, cuando creó el cuarteto que llevaría su nombre, integrado por músicos como Elías Castillo, Carlos Querol y Orlando Vallejo, con el percusionista Carlos Patato Valdés. Ese mismo año compuso y lanzó “A toda Cuba le gusta”, una guaracha que pronto se convertiría en una de sus obras más emblemáticas, grabada por Orlando Guerra (Cascarita) y posteriormente versionada por artistas cubanos e internacionales, e incluso incluida en el repertorio del proyecto Buena Vista Social Club —que ganó un Grammy por su álbum de música tradicional— consolidando aún más su fama.
A lo largo de décadas escribió numerosas piezas que se hicieron parte del repertorio popular: boleros como “Llegaron las golondrinas” y “Qué belleza de mujer”, el bolero-mambo “De ti enamorado”, la guajira “Mi linda casita”, la guaracha “Como cambian los tiempos” y el son “Aquí nacen los soneros”, entre otras. Estas composiciones fueron interpretadas por figuras destacadas de la música cubana y latinoamericana, y se mantuvieron vigentes tanto en Cuba como fuera de ella.
Además de su importancia artística, su carrera fue notable por su longevidad: era considerado el compositor más longevo de Cuba, una figura veterana que contribuyó a tejidos sonoros de diferentes épocas y estilos dentro de la música popular criolla.
Remberto Bécquer Márquez falleció el 9 de enero de 2012 en La Habana a los 101 años, dejando un legado musical que sigue vivo en las pistas de baile, las radios y el corazón de quienes celebran la música cubana.
Foto: Tomada de Internet
