Herencia del son y el arte del piano en Jazz Plaza

Dayramir González. Foto: del perfil de Facebook del pianista Dayramir González

Del 25 de enero al 1ro de febrero de 2026, La Habana volverá a vibrar con la edición 41 del Festival Internacional Jazz Plaza 2026. Entre los protagonistas de esta cita figura Dayramir González, pianista, compositor y productor radicado en Nueva York, cuya participación trasciende el virtuosismo instrumental para recuperar una mirada histórica y espiritual sobre la música cubana.

El artista —ganador en 2005 del Concurso de Jóvenes Jazzistas JoJazz y galardonado en el circuito internacional por su fusión de raíces afrocubanas y jazz contemporáneo— asumió esta edición del Festival como un acto de síntesis: el regreso a la tierra donde nació su identidad sonora y el diálogo entre tradición e innovación.

“Siempre es un privilegio estar en nuestra Habana —afirmó antes de su presentación—, reencontrarme con los cubanos y con los jóvenes músicos que hacen de este festival un punto de evolución y conexión”.

Su recorrido comenzará en Santa Clara, ciudad donde se presentará por primera vez como parte del Festival, con su cuarteto de jazz afro-cubano. “Ahí estaremos tocando el repertorio de mi último álbum Vida, verdad, independencia, diversidad y amor. Ha sido el disco que más he estado presentando en todas mis giras del año anterior”.

Por otra parte, Dayramir compartirá su experiencia en el Centro Provincial de la Enseñanza Artística Olga Alonso González, de Villa Clara, con talleres sobre disciplina instrumental y preparación escénica. Para él, la “conversación diaria” con el instrumento y la conexión espiritual son claves.

Reveló que para él será un regalo el concierto del 29 de enero a las 9:00 p.m., en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba. Junto al joven pianista de Nueva York, Christian Sands (nominado al Grammy en 2020), presentará el espectáculo titulado El arte del piano cubano.

Se trata de un diálogo musical donde ambos instrumentistas revisitarán la obra de Ernesto Lecuona y Manuel Saumell desde el góspel de Brooklyn y la perspectiva del sonido más ritmático, adelantó Dayramir.

“Con Christian también haré mi recorrido por las instituciones educacionales de La Habana: el Conservatorio Amadeo Roldán y la Escuela Nacional de Arte (ENA). Para mí es obligatorio siempre conectar con los jóvenes.

“Cuando estudié en la ENA tuve la oportunidad de ver a Pupy Pedroso tocando el piano, a Samuel Formell o a Alexis Bosch. Hoy día muchas de esas referencias se han perdido. Siempre que se pueda hay que hacer un contacto con los jóvenes para mantener ese fuego. Que te vean tocar y se inspiren de primera mano”, destacó.

Tributo a Arsenio: puente entre dos mundos

Uno de los momentos más esperados del evento será el concierto homenaje a Arsenio Rodríguez, el 1ro de febrero, a las 6:00 p.m., en la Sala Covarrubias del TNC, en tributo al músico que, al igual que él, logró hacer carrera tanto en Nueva York como en La Habana.

Para Dayramir, acercarse a la obra del Ciego maravilloso –la figura mítica que transformó el son montuno tradicional en una arquitectura rítmica moderna–, constituye un acto de reconocimiento a un cronista social, al gran visionario que cambió la historia de la música, al tiempo que sentó las bases de la salsa puertorriqueña, la salsa neoyorquina y salsa cubana de hoy en día.

En el concierto se unirán figuras de lujo como: Beatriz Márquez, Alexander Abreu, Alain Pérez y Haila María Mompié. Además, estarán invitados los músicos del Conjunto de Arsenio Rodríguez, la orquesta Cuerdas Profundas, bajo la dirección del violinista Dagoberto González; así como un grupo de talentosos estudiantes de la ENA.

Desde que se estableció en Nueva York, en 2013, Dayramir ha defendido la cubanía no con nostalgia, sino como fuerza activa y contemporánea. Regresar al Jazz Plaza —donde dio sus primeros pasos como joven promesa— simboliza un nuevo ciclo.

Hoy, además de intérprete, compositor y productor, se consolida como un embajador del piano cubano en el mundo, capaz de enlazar la herencia de Peruchín, Rubén González o Emiliano Salvador con la sensibilidad del jazz moderno.

En palabras del artista, “el jazz es evolución, pero también es raíz; es memoria, pero sobre todo, conversación”. Y esa conversación, tejida entre La Habana y Nueva York, entre el aula y el escenario, entre Arsenio y Dayramir, latirá en cada nota que hará vibrar el alma de Cuba durante este Jazz Plaza 2026.

Foto: del perfil de Facebook del pianista Dayramir González

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