Fecha de Publicación: 2018-09-28 09:43:14

La lid conclusiva del Clásico Nacional del Punto Cubano sesionará en La Habana del 12 al 14 de octubre venidero, en el contexto de actividades por los aniversarios 150 del comienzo de la Guerra de Independencia, el 90 del natalicio de la inolvidable cantante Celina González y el 55 del fallecimiento del guitarrista y compositor Eduardo Saborit.
Los finalistas de esta competencia anual, auspiciada por el Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado, son por el occidente del país el equipo de Pinar del Río, Villa Clara por la región central y por la demarcación oriental el elenco de Las Tunas.
El Punto Cubano, denominado por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, tuvo en Celina González y Eduardo Saborit a dos excepcionales cultivadores de la música campesina, la que animó canturías en campamentos del Ejército Libertador a finales del siglo XIX.
Lo atestigua una nota escrita en el diario de campaña del capitán mambí Manuel Piedra Martel, que cuenta de una canturía efectuada el 29 de noviembre de 1895 en lo más intricado de la serranía, donde acampaban fuerzas de los generales Máximo Gómez, Serafín Sánchez, Antonio Maceo y Carlos Roloff.
Al son de la guitarra y el laúd la décima improvisada hizo que los bravíos soldados olvidarán por un instante el drama de la guerra.

Una amorosa y combativa décima del legendario guerrero e intelectual Ramón Roa, selló el guateque que hechizó con el encanto de los arpegios y el canto de los poetas a Gómez, a Maceo, a Serafín y a Roloff:
«Si me encuentro en la trinchera/ que a lo lejos se divisa, / y donde bate la brisa/ de mi patria la bandera; / si el enemigo me espera, / que nos ataque en el día/ y allá por la serranía/ oigo un ruido donde estoy/ me preparo el alto doy/ y pienso en ti vida mía».
La capital cubana será escenario del Clásico Nacional del Punto Cubano, de ese jalón esencial de la cultura que anida en cada décima el cautivador susurro del monte, el inigualable azul del cielo, la sensualidad de la Palma Real y el cantar del sinsonte.