Fecha de Publicación: 2018-07-26 12:50:50

Si bien, casi desde los inicios del ICAIC, se produjeron excelentes documentales musicales, el largometraje de ficción, apenas transitó por ese camino. Pero, en este contexto, Manuel Octavio Gómez, hombre sensible y con suficiente formación, sí se atrevió y dirigió una comedia musical, Patakín (1982), a partir de la obra Changó Paladá Surú, del dramaturgo Eugenio Hernández Espinosa.
La música de la película fue compuesta por Rembert Egues y fue tal el entusiasmo de Manuel Octavio por este proyecto, que él se atrevió a escribir el texto de las canciones. Veinte números musicales conforman la banda sonora, entre ellos “Yo pude ser”, a cargo de Miguel Benavides, y “El fuego de La Habana”, en la voz de Asseneh Rodríguez.
En esencia, Patakin, que se basa en un mito de la cultura yoruba, nos remite al antagonismo entre Changó Valdés Valdés (Miguel Benavides) y Oggún (Enriquito Arredondo); este es el sostén de la trama. Lejos del estereotipo de Hollywood, es ésta una comedía musical cubana que satiriza al propio género y sitúa a las principales deidades del panteón yoruba en un jocoso plano terrenal. El guión, la narración o diálogo del filme estuvieron a cargo del realizador y del dramaturgo.
El próximo martes 31 de julio, a las 2.00 p.m, Patakín se presentará en el espacio interactivo Encuentros cercanos con la música en el cine (Sala Caracol de la UNEAC, 17 y H, Vedado).
En el siguiente video un fragmento del musical cubano Patakín: