El arte, cuando se sostiene en la pasión y la constancia, tiene la capacidad de renacer una y otra vez. En el caso de Variedades Fénix, ese renacimiento ha estado profundamente acompañado por la música, hilo invisible y esencial que ha marcado su identidad desde los inicios. A lo largo de catorce años, el proyecto ha demostrado que no hay danza sin ritmo, ni comunidad sin ese pulso sonoro que une, emociona y transforma.
La celebración de este aniversario tendrá lugar el próximo sábado 21 de marzo, a las 10:00 a.m., con la gala “La Leyenda del Fénix”, en la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, en La Lisa. Bajo la dirección general de Alberto Vázquez y la conducción artística y coreográfica de la Lic. Yoana Miranda Arnaud, el espectáculo se concibe como una experiencia donde la música no solo acompaña, sino que guía la dramaturgia escénica y sostiene la energía de cada presentación.
En esta ocasión, la dimensión musical ocupará un lugar central dentro de la gala. La agrupación Clave de Sol será una de las principales responsables de ese universo sonoro, aportando armonía, dinamismo y fuerza interpretativa. A ello se suma la presencia de agrupaciones y artistas como Alas, Laurenk y Adis Saborí, cuyas propuestas integran sensibilidad vocal y expresividad escénica, así como Susmays y Emily, quienes imprimirán frescura y vitalidad.
La música dialogará además con otras manifestaciones, desde la magia del Mago Aaron hasta el virtuosismo de Cirabana Circus, en una puesta donde cada disciplina se articula a partir del ritmo.
Pero este protagonismo musical no es circunstancial: forma parte del ADN del proyecto. Desde su consolidación como espacio de danza comunitaria en 2014, Variedades Fénix ha trabajado con una amplia gama de géneros —desde lo popular y tradicional cubano hasta lo urbano e internacional—, entendiendo la música como motor creativo y herramienta de formación. Cada coreografía nace del diálogo con los sonidos, de la interpretación emocional del ritmo y de la conexión con las raíces culturales.
La historia del grupo también ha estado marcada por importantes vínculos con la música en vivo. Su participación en conciertos de la cantante Lidis Lamorú en el Teatro Karl Marx, así como su presencia en eventos como Habana Danza, Almendares Danza y el Festival Internacional Ciudad en Movimiento, evidencian una trayectoria donde la escena coreográfica y la música han crecido de la mano.
Tras una etapa de pausa, el proyecto resurgió con más fuerza, reafirmando su vocación artística y comunitaria. Desde su sede en la Casa de la Cultura Sindo Garay, edel municipio habanero de La Lisa, ha mantenido una labor sostenida que le valió, en agosto de 2025, la Distinción Representativa Provincial, reconocimiento a su impacto dentro del Movimiento de Artistas Aficionados.
En Variedades Fénix, la música no es un elemento secundario: es esencia, memoria y proyección. Es el latido que guía cada paso, el lenguaje común que une generaciones y el impulso que, como al ave mítica, le permite alzarse una y otra vez.
