Fecha de Publicación: 2020-05-27 00:13:49

La Habana tiene entre sus figuras icónicas y singulares a una mujer toda una tempestad de ritmo y cubanía, que responde al nombre de Juana Bacallao.
Nació la cantante el 26 de mayo de 1925, y le fue puesto el nombre de Neris Amelia Martínez Salazar, por lo que hoy cumple 95 años de una vida intensa y colorida. Oriunda del histórico y populosos barrio de Cayo Hueso, en Centro Habana, quedó huérfana de ambos padres a la edad de 6 años y pobre al fin, fue internada de inmediato en una escuela de monjas y a partir de ese momento tuvo que luchar y defenderse sola en una sociedad dura y discriminadora.
Obdulio Morales la escucho cantar mientras limpiaba unas escaleras y le propuso participar en un espectáculo del Teatro Martí. Allí, entre las tablas de ese escenario capitalino nació la artista Juana Bacallao. Allí cantó por primera vez la guaracha “Yo soy Juana Bacallao” y a partir de ese momento cautivó al público de Cuba y el mundo con esa forma de construir un espectáculo, única e irrepetible.
Actuó en los mejores teatros y cabarets de La Habana, junto a las más rutilantes estrellas de la música cubana, y en todos cosechó el aplauso delirante de un público asombrado y agradecido ante tanto despliegue de cualidades. Conoció el mundo y fue aplaudida en Estados Unidos, Francia, México, Venezuela, República Dominicana y España. En París en tres ocasiones cantó en la Opera Comique, algo destinado a los elegidos del espectáculo universal. A través de los años han sido sus compañeros de escenario Nat King Cole, Ninón Sevilla, Cantinflas, Rafaela Carrá, Chano Pozo, Nelson Ned y los mejores artistas cubanos.
Pero no todo ha sido triunfo en su larga carrera. Sufrió discriminación, incomprensiones, desdén. La televisión le estuvo vedada durante mucho tiempo por considerar su forma de hacer arte vulgar e inapropiada. Pero ella, fuerte y tenaz continuó actuando donde podía, recorriendo las provincias y animando fiestas populares y de carnaval. Se ganó así, a pulso, el favor y el amor del pueblo que la apoyó siempre. Se hizo ella misma su promoción, con gracia y energía, en la que su ropa jugó un papel determinante. Todo ello la llevó a convertirse en uno de los personajes más notables de su ciudad.
Supo enfrentarse a varios obstáculos en su vida y venció, para construir una nueva Juana Bacallao, y emprendió un trabajo duro para conquistar el favor del público del cabaret, su medio por excelencia. Así sigue triunfando Juana…la cubana. Un enigma indescifrable que hace en los escenarios lo que le viene en gana y la aplauden hasta el delirio. Auténtica, fuerte, eterna, sigue con nosotros…quizá para siempre.
Juana Bacallao en el siguiente video documental realizado por Havana Club Cultura:
Siempre me gustó su natural talento.Le deseo muchas felicidades. Muy cubana . Luchó mucho por abrirse caminos y lo logró. Es una guerrera. Mis respetos y admiracion.
Responder