Fecha de Publicación: 2020-07-08 09:30:08

Desde que vi y escuché por primera vez al cuarteto de cuerdas Havana Elecstrings en una de sus actuaciones en la Fábrica de Arte Cubano, aprecié que estaba en presencia de un proyecto sonoro diferente, caracterizado por una singular energía interpretativa en correspondencia con la juventud y belleza de sus integrantes.
Dueño de nuevas sonoridades, la formación melódica se empeña en ampliar su diapazón musical y para ello fusiona diferentes géneros del pentagrama nacional con ritmos foráneos.
Esta fusión se establece desde una perspectiva más electrónica, algo que para muchos resulta una verdadera novedad, agradable y gratificante, además.
Nació en 2019 bajo el vaticinio de cuatro muchachas egresadas de las escuelas de arte del país. Ellas, llenas de sueños y proyectos, apostaron por la diferencia. Son: Anabel Acosta, en el 1er violín; Camila Martel, en el 3er violín y la viola; Amelia Febles, en el 2do violin, y María Carla Llera, cellista y directora.
Todas están inspiradas por el deseo de expresar sus posibilidades interpretativas en diversos escenarios, dentro y fuera de nuestras fronteras, en solitario o junto a grandes exponentes musicales que como ellas, prestigian el quehacer rítmico de las nuevas generaciones.
A pesar de estar integrado por jóvenes, Havana Elecstrings demuestra con cada presentación que la juventud no es óbice para desarrollar una meritoria labor y alternar con intérpretes de la talla del trovador cubano Gerardo Alfonso y de las cantantes Xiomara Laugart y Daymé Arocena. Ha compartido escenarios igualmente con el trombonista Eduardo Sandoval, con el bolerista Francisco Céspedes, con la violinista norteamericana Line Kuse, así como con el contrabajista Gastón Joya.
En entrevista con Maria Carla Llares, cellista y líder del cuarteto, expresó que las integrantes de la agrupación trabajan bajo máximas de alto rigor profesional y estudian sistemáticamente en busca de la exquisitez estética, a lo cual aspira todo artista que se respete así mismo y a sus públicos.
Mas allá de su admiración por la música cubana y sus exponentes antológicos, Havana Elecstrings ambiciona revolucionar la sonoridad de los formatos de cuerdas, sustentado en la utilización de instrumentos electrónicos y en la maestría de sus jóvenes miembros.
Recientemente ubicaron en las redes sociales un video dedicado a los familiares de las personas fallecidas como consecuencia de la Covid-19, titulado “Cuando un amigo se va”, basado en la canción homónima de Alberto Cortés, bajo la égida de Thommy Lowry, compositor, arreglista y director musical del cuarteto. Para la ocasión se acompañaron de otro cuarteto de cuerdas: Presto, quien también se destaca entre sus homólogos. Ambos grupos hacen una bella interpretación del tema, dulcificado por el fino sonido de cuatro violines, dos violas y dos cellos, en un empalme magnífico, a pesar de haberse grabado de forma independiente desde el aislamiento personal que impone la Covid-19.
Las muchachas no cesan de trabajar, aún en tiempos de pandemia, y por estos días se preparan para grabar un tema de la autoria de Yessi Valdés, dedicado a su madre Laura.
Entre violines, cello y viola, Havana Elecstrings es un fiel exponente de cuánto se puede hacer en materia musical, desde una perspectiva revolucionaria e interesante.