Fecha de Publicación: 2020-06-14 03:23:20

Las canciones más extraordinarias dedicadas a Ernesto Che Guevara, el guerrillero americano, son admiración hecha música por Silvio Rodríguez, figura cimera del Movimiento de la Nueva Trova, en Cuba.
Conmocionado por su muerte, de repercusión universal, escribió la primera, “La era está pariendo un corazón”. El tema se convirtió en un suceso nacional, interpretado por la excepcional Omara Portuondo.
Sólo unos minutos después nació “Fusil contra Fusil”. Y es que en la anterior le faltaba el nombre y el apellido. Pero el poeta, siempre enemigo de lo demasiado explícito, más que a la persona, mencionó su decisión irrevocable: a los fusiles de los opresores tenían que responder los fusiles de los oprimidos.
“América, te hablo de Ernesto” se le apareció en 1972, “Un hombre se levanta”, es el tema de una serie de televisión inspirada en la guerrilla urbana del Uruguay; Sara González la convirtió en un gran éxito.
Hija de América, la canción “La oveja negra” es un clamor por identidad continental, que recrea los ritmos de la música andina y del cono sur.
El amor, y nunca la violencia, identifica a Guevara en “Tonada del albedrío”:
Para conmemorar el XX aniversario de la caída del guerrillero estrenó “Hombre” en 1987: «Hombre y amigo, / aún queda para estar contigo, / hombre sin templo, / desciende a mi ciudad tu ejemplo”.
No requiere Silvio esfuerzo para cantar poemas al guerrillero inmortal, expresión suprema del internacionalismo, la solidaridad y el altruismo, todo él himno y elegía:
Leí los articulos, me parece hermoso conocer parte de la historia de Cuba, que no conozco, porque soy argentina, admiradora del Che y de todos los revolucionarios cubanos. Fui varias veces a Cuba, tengo familia allí, y cuando voy a Santiago respiro el aire de la revolución. Debo conocer más, hoy me pregunto, que queda de aquellos valientes? Saludos desde Argentina.
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