
El silencio de las calles no es lo más común en el barrio Los Pocitos, en el habanero municipio de Marianao. Sin embargo, la actual pandemia, obliga a sus habitantes a cambiar rutinas y replantearse la convivencia social, para evitar el contagio.
Michael Sánchez Torres es el joven gestor del proyecto sociocomunitario Akokán, el cual desde hace algunos años trabaja con los vecinos de la citada comunidad y hoy redobla sus esfuerzos en la búsqueda de mecanismos para que nadie quede desamparado.
Este tiempo de Covid-19 ha permitido poner en práctica un arsenal de ideas, como es el caso de la agroecología, que suma a familias de Los Pocitos a la cosecha de vegetales para su propia alimentación.
La idea suprema de Akokán de que las personas de este punto de la ciudad con menos posibilidades económicas se superen como seres humanos desde la solidaridad y la gestión autónoma para suplir carencias creativamente, ha crecido gracias al poder integrador de nuestra Revolución.
Varios talleres con especialistas en agricultura urbana, miembros de una cooperativa agrícola y un delegado del Poder Popular que apuesta por los huertos familiares, han apoyado a los vecinos que unen voluntad de vencer cada obstáculo con deseos de protegerse disciplinadamente del letal virus que nos impone nuevos retos.
Asimismo, un boletín mensual con historietas y otros entretenimientos para los menores de casa ya se ha hecho habitual entre los lugareños, que aprenden rápidamente mediante un lenguaje sencillo lo esencial para aprovechar cada recurso en aras de cumplir las actuales medidas sanitarias y mantenerse unidos y optimistas.

No pocos emprendimientos del Consejo Popular Pocitos Palmar acercan sus aportes a Akokán, pues este es uno de los conceptos defendidos por el proyecto, el cual ha distribuido más de mil nasobucos entre los vecinos gracias a las alianzas con costureras de la zona.
El Covid-19 mata si no se trabaja por vencerlo, por eso hasta cada casa del barrio Los Pocitos, por humilde que sea, llega la mano del médico, del trabajador social y de quienes, como Michael Sánchez, suman a personas de todo el mundo que deseen colaborar en una red de ayuda mutua.