
Decir Arnaldo y su Talismán en Cuba es evocar de inmediato lo mejor de la música de la isla. Sus temas se convierten siempre en rotundos éxitos que el público canta y baila. Esa música alegre, con letras que llegan y conmueven, hacen de este creador un favorito de los cubanos. En ocasión de cumplirse hoy 19 años de la creación de la afamada agrupación, el director del Talismán, accedió amablemente a conversar con nosotros.
¿En ocasión de un nuevo aniversario del Talismán, pudiera usted rememorar en qué momento y circunstancias fue formada esta agrupación?
La agrupación Talismán surge el 11 de junio del 2002. Hacía apenas 3 meses yo había salido de la agrupación Azúcar Band, que era una agrupación que gozaba de muchísima popularidad y la cual estaba dirigiendo musicalmente. Había producido dos discos para esta agrupación, mis primeros dos discos, con mis canciones, con mis arreglos y bueno, decidí hacer un nuevo proyecto. Salí de Azúcar Band con varias integrantes que me siguieron y que hoy son miembros del Talismán, como Mirtha Elena la pianista, y Babi la vocalista, pues la EGREM apostó por seguir trabajando con nosotros y enseguida entramos al estudio de grabación. El 11 de junio del 2002 escuchábamos la mezcla de los primeros temas que hicimos con la nueva formación de Talismán. Fue un momento difícil comenzar de nuevo porque con Azúcar habíamos caminado, recorrido un camino interesante en cuanto a público, la popularidad, las giras internacionales, pero creí que era el momento de fundar un proyecto desde cero, mi propia agrupación. El nombre ese, Talismán, lo tenía presente, guardado para cuando tuviera mi propia banda. Así nació Talismán, el 11 de junio del 2002. Ese día lo que hicimos fue escuchar las mezclas de los tres primeros temas grabados, el “El mulato acelera’o”, “Tú me dijiste que sí” y la canción “Talismán”.
Desde un inicio muchos de sus temas alcanzaron un éxito rotundo y una gran aceptación del público cubano. ¿Cuáles son las fuentes de inspiración de Arnaldo Rodríguez?
Bueno, efectivamente las primeras, fueron canciones que nos dispararon. Creo también, que como compositor, con el estilo musical que había creado para Azúcar Band, me sirvió de base. Existía cierto sector del público que me reconocía como el líder de esa banda y ahora con ese formato de Talismán, era Arnaldo que interpretaba sus propias canciones. Desde el principio empecé hacer las mezclas de estilos musicales que me gustaban tanto, y la primera fue “Mulato acelerao”, una especie de cha cha cha, pero con elementos de la música pop. Yo he bebido de mucha música realmente, creo que de las influencias más importantes está, por supuesto, la música cubana, la caribeña, en mi música hay mucho del Caribe, y aires del pop también, pasando por la nueva canción, yo creo que soy una especie de cantautor, que monta sus canciones en formatos bailables, en géneros de la música cubana y caribeña.
Es reconocido su papel en la organización de festivales y otros grandes eventos. ¿Qué le llevó a eso?
Apenas hice el Talismán, un año después se me ocurre la idea de hacer un festival que agrupara a todos los músicos que estábamos haciendo un sonido distinto, un abordaje diferente de la música cubana al que le llamábamos fusión, pero realmente era partiendo de la música cubana, las mezclas que hacia todo el mundo desde su propia estética y decidí hacer el festival en Ciego de Ávila. La primera edición fue en el año 2004, y rápido captó la atención, pues no existía un evento de este tipo, no había antecedentes de eso, y creo que también fue uno de los festivales pioneros donde los músicos empezaron hacer portada de los festivales. Ya eso hoy en día es una práctica bastante común, pero en aquella ocasión existían algunas experiencias como el Jazz Plaza, que tenía varios artistas, pero con Piña Colada hubo un después de esto, de crear festivales por los artistas.
Tanta experiencia fui ganando con esto, que hace un año decidí presentar otro proyecto. Aquí Arnaldo se desdobla sale de su rol como artista, de cantautor, compositor y músico, y pasa a ser director y productor de eventos. Desde hace un año se me ha aprobado una unidad de producciones artísticas que se llama Mambo, en la que estoy nucleando un grupo de profesionales de apoyo para organizar eventos, asesoría de proyectos culturales, dirección artística de espectáculos, grabaciones sonoras y audiovisuales. O sea, hay un mundo bien rico de la producción artística que me interesa desde punto de vista profesional, quizás sin abandonar mi carrera como artista, pero le dedicaré un tiempo importante. Es una unidad de producciones artísticas que pertenece a la EGREM, se llama Mambo y estoy trabajando e inmerso en eso.
En estos tiempos difíciles y de enconada lucha ideológica la mayoría de los cubanos lo admiran por la posición que ha asumido. ¿Pudiera usted ahondarnos sobre esto?
Bueno yo creo que el público y nuestra gente en estos momentos, sobre todas las cosas necesitaba ver a artistas, a los que han convertidos en ídolos, que sean también el reflejo de lo que la mayoría de los cubanos piensan. Hemos vivido tiempos en que el público cubano se ha decepcionado de algunos artistas, otras personas no se han decepcionado, pero gran parte del público se ha decepcionado de posturas políticas, de posturas ideológicas y a veces también de posturas de odio a su propio país. Asumidas por algunos artistas. No me interesa decir nombres por ética, pero aquí todo el mundo sabe. Un grupo de artistas, sin ponernos de acuerdo y sin nadie indicarnos lo que tenemos que decir, hemos expresado lo que pensamos desde la propia pertenencia al pueblo, pues aquí la gente, a veces dice, los artistas no son de a pie. Los artistas en Cuba, incluso todos los que hemos llegado a tener éxito y reconocimiento, somos una expresión del pueblo, somos una expresión de todos los años de enseñanza artística, de todos los años de trabajo y de formación de una nueva sociedad que siempre ha tenido el proyecto político cubano de los últimos 60 años, y yo creo que la gente a veces ve en las cosas que uno expresa de manera espontánea, y que la gente se ve reflejada en lo que decimos. Hay otros que también quieren decir cosas, que a veces no se atreven o que no saben cómo expresarlas. Un grupo de músicos, un grupo de artistas también nos hemos puesto a expresar, a defender, de cierta manera, las convicciones que son nuestras.
Yo no he intentado nunca de imponer nada, por cierto, solamente expreso lo que creo, lo que siento, en lo que me formaron mis padres y es que al menos, a mí, de forma personal, no me sirve el traje de malagradecido, no me sirve el traje de darle la espalda a lo que constituye una plataforma importante para el trabajo y no solamente para el mío, sino para el desarrollo de la cultura de todo un país, porque solamente en un evento cultural hay que pensar que era Cuba antes de la Revolución, que era Cuba antes de que existiera un proyecto social con políticas educacionales con políticas culturales. Y te digo, creo que un grupo de artistas nos hemos convertido en portavoces de esas grandes mayorías que nos siguen, y con sus aplausos nos ubicaron en un espacio de sus vidas. Estamos siendo consecuentes.
¿Cuáles son los planes futuros o inmediatos?
Los planes inmediatos son volcarme en este nuevo rol que te decía, con este Grupo de Producciones Artísticas Mambo. Hay proyectos muy interesantes que vamos a lanzar próximamente en el verano, acciones de promoción cultural. Es el proyecto personal que lleva mucho tiempo y dedicación, y esto lo voy a llevar paralelo con los compromisos discográficos que tengo, no voy a dejar de crear, no voy a dejar de hacer música. Tengo proyectos bien bonitos de discos y de música que terminar, voy a estar en estas dos vías que te comenté.
El tiempo pasó rápido, y cuando nos dimos cuenta, era el momento de la despedida, del hasta pronto a un artista verdaderamente “acelerao”, de los que crean y fundan a diario, en estrecha comunión con su pueblo. Seguiremos escuchando su música, leeremos sus criterios y opiniones y disfrutaremos de sus disímiles proyectos, pues Arnaldo Rodríguez tiene un genuino Talismán que lo guía, su Patria.