En el corazón del barrio El Carmelo, la Casa de Cultura de Calzada y 8, del habanero municipio Plaza de la Revolución, se convierte cada día en un escenario de aprendizaje y creatividad. Uno de sus pilares es el profesor Carlo Martínez Zayas, cuya vida está entrelazada con las cuerdas de la guitarra clásica y el compromiso con la educación artística.
Desde noviembre de 2013, Carlo ha dedicado su tiempo y talento como instructor de canto coral e instrumentos de cuerdas pulsadas en este espacio emblemático que ha visto crecer a varias generaciones bajo su guía.
Su historia comenzó en La Habana, en el Centro de Superación para la Cultura Félix Varela y Morales, donde estudió guitarra clásica y se tituló como Instructor de arte. A pesar de contar con las credenciales para ejercer profesionalmente como músico, él eligió la docencia en el sistema de Casas de Cultura, convencido de que “es la manera en que uno se realiza, se siente bien”.
El compromiso de Carlo trasciende edades y generaciones. Ha formado a niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores. Algunos de sus discípulos hoy continúan su camino en la enseñanza artística formal, gracias a las bases que construyó para ellos.
Su labor no solo se limita a enseñar técnicas y teoría: fomenta la creación, la integración y la sensibilidad musical. Los alumnos del profesor Carlo se destacan por su versatilidad y pasión por la música. Lo mismo cantan, ejecutan la guitarra y el tres acústicos que el bajo y guitarra eléctricos.
El repertorio que interpretan incluye temas emblemáticos como el “Chan Chan“, de Francisco Repilado, la canción “Hermosa Habana“, de Rolando Vergara; “Yo soy el punto cubano“ ,de Celina González o el bolero “Contigo en la distancia“, de César Portillo de la Luz. Esta conexión con la música tradicional no sólo fortalece su identidad cultural, sino que los enseña a valorar y reinterpretar las raíces de la Nación.
Desde la Casa de Cultura, el instructor de arte respalda la labor de solistas, unidades artísticas y grupos de creación, una apuesta por la diversidad y la innovación musical. El apoyo a estos artistas emergentes se potencia mediante su inclusión en las múltiples actividades que organiza la dirección de la Casa de Cultura, facilitando que tengan un espacio para mostrar su arte y seguir enriqueciendo la escena local.
Talleres, presentaciones y conciertos se vuelven así plataformas desde las cuales los músicos pueden crecer y darse a conocer. El fruto de este trabajo constante se hace visible en espacios como la peña En la misma Esquina, que se celebra cada segundo jueves del mes, a las seis de la tarde, en el teatro de Calzada y 8.
Desde el escenario vuelan hasta el público las melodías y las voces de los alumnos de Carlo quienes llenan el ambiente de alegría como testimonio vivo de la labor de un profesor comprometido con transformar el arte en crecimiento y legado.
Recientemente, un grupo de alumnos del profe Carlo participaron en la Gala de clausura de los talleres de verano donde demostraron parte de lo aprendido durante los últimos meses de temporada estival. Este evento tuvo lugar en la sala de teatro y se convirtió en una muestra de talento y dedicación.
Carlo no solo enseña música: inspira sueños y fortalece comunidades. Su historia es la de un docente que eligió el camino de la cultura popular para hacer perdurar la tradición y abrir caminos para los músicos del mañana. Es un ejemplo de pasión y vocación por el magisterio.
Foto: Cortesía de la autora