Milada Milhet vuelve a hacer de las suyas. Con esa energía eléctrica que la distingue, anuncia una cita imperdible para el sábado 16 de mayo, de 3 a 6 de la tarde.
El encuentro será en el Centro Cultural Fresa y Chocolate, en calle 23 entre 10 y 12, Vedado habanero. Dentro solo cabe lo esencial, pero con alma de rock. Ella, mujer de carácter sonoro y sensibilidad afilada, lleva el pop rock en la sangre y lo respira en cada acorde que elige para sus invitados.
Esta vez, la anfitriona ha reunido tres voces que son tres mundos, pero que juntas dibujan un mapa vibrante sin etiquetas.
La trova encontrará refugio en la garganta de Pedro Pablo, trovador de verdades sencillas, de esas que calan hondo y se instalan en el pecho sin pedir permiso. Su guitarra es cómplice y cada verso suyo promete una confesión compartida.
El son y la guaracha llegarán con el swing imparable de Baby Valdez, fuerza de la tierra hecha ritmo. Su voz tiene ese filo criollo que mueve las caderas y despierta la sangre: sabrosura cubana en estado puro.
Para cerrar el triángulo perfecto, José Tomás, el cancionero que convierte el sentimiento en melodía, pondrá el contrapunto romántico. Su repertorio es un viaje por emociones que todos hemos vivido, cantadas como si fueran solo nuestras.
Trova, guaracha y canción se darán cita bajo el techo del Vedado, pasadas por el filtro pop rock de una anfitriona que no teme mezclar mundos. Porque Milada sabe que la buena música no tiene fronteras.
