“Supón que se habla con Joaquín”: Conversaciones desde la historia musical de El Caimán Barbudo

Supón que se habla con Joaquín”

A seis décadas de la emblemática revista El Caimán Barbudo, el periodista Joaquín Borges-Triana publica Supón que se habla con Joaquín, una compilación digital de 18 entrevistas que recorren más de treinta años de la música cubana e internacional. 

Incluye un amplio espectro de voces: compositores, cantautores, intérpretes, gestores culturales y proyectos sonoros, además de una autoentrevista que abre el volumen, revelando la mirada personal del propio autor.

El libro se presenta como un homenaje a la publicación que marcó su trayectoria y como un testimonio del pensamiento musical que ha caracterizado a El Caimán Barbudo, una de las revistas culturales más influyentes de Cuba. 

Su publicación digital está respaldada por Ediciones Quisicuaba, un proyecto del Museo del Cabildo Quisicuaba, que desde la comunidad propone acciones literarias, sociológicas y culturales de calidad.

Joaquín Borges Triana concedió una entrevista exclusiva a Radio Cadena Habana, a propósito de su más reciente libro Supón que se habla con Joaquín.

¿Cómo surgió la idea de compilar estas entrevistas?

La idea nació durante la Feria del Libro de 2025, cuando Ediciones Quisicuaba me invitó a dar una conferencia sobre periodismo y cultura. Tras mi intervención, conversando con el equipo editorial, surgió la propuesta de reunir en un volumen mis textos publicados en El Caimán Barbudo.Al cumplirse 60 años de la revista, me pareció un gesto hermoso rendir homenaje a sus páginas, seleccionando  entrevistas centradas en la música que reflejan distintos períodos de mi trabajo periodístico, desde Carlos Varela en la época de “Como los peces, hasta artistas internacionales como Caetano Veloso y Javier Krahe, sin olvidar figuras clave del ámbito musical cubano.

¿Qué encontrará el lector en Supón que se habla con Joaquín?

El libro reúne 18 conversaciones, incluida una autoentrevista. Cada una ofrece un testimonio único de la música, sus procesos creativos y el pensamiento de quienes han construido buena parte del panorama sonoro cubano y latinoamericano. Entre los entrevistados destacan: el cantautor mexicano Alejandro Filio; el investigador musical y coleccionista cubano Rafael Valdivia; Luis de la Cruz y Abdel Hernández, integrantes de la banda cubana de rock Bolsa negra; el compositor brasileño Caetano Veloso; el trovador Carlos Varela; el flautista y director criollo José Luis Cortés (El Tosco); la cantante y compositora cubana Ela O’Farrill; el gestor cultural Francis Cabeza; el cantautor español Javier Krahe; el músico Jorge Sanfiel; el proyecto sonoro La FabriK; el maestro Leo Brouwer; el cantautor argentino Rafael Amor; el músico Samuel Águila; el trovador Silvio Alejandro; el cantautor Yolo Bonilla, y la cantautora cubana Yusa, además de la autoentrevista que abre el volumen. Estas conversaciones no solo documentan la obra de cada creador, sino que permiten seguir el hilo de cambios estéticos, sociales y culturales en el arte sonoro durante varias décadas.

Trabajar en El Caimán Barbudo parece haber sido un objetivo personal de larga data. ¿Qué representa la revista para usted?

El libro es, ante todo, un tributo a la revista que marcó mi trayectoria y mi pasión desde la adolescencia. He trabajado allí durante años, y cada página de la reciente compilación refleja no solo la música, sino también la tradición crítica y cultural que ha caracterizado al Caimán. El libro surge del deseo de compartir esa experiencia, mostrando la riqueza de los diálogos y la diversidad de las voces que han formado parte de la historia musical cubana.

A lo largo de estas décadas, ¿quiénes han sido los pilares del criterio musical en la homenajeada publicación?

Sin duda, Vladimir Zamora, vinculado a la revista desde los años setenta y considerado el “caimanero mayor”. También aportaron Fidel Díaz Castro, Humberto Manduley con la sección Los Raros, y Guille Vilar con Entrecuerdas. Cada uno ha contribuido a formar criterios musicales que guían a nuevas generaciones de lectores y músicos.

¿Alguna entrevista tiene un significado especial?

La conversación con Leo Brouwer destaca porque trasciende lo musical. Sus reflexiones, realizadas alrededor de 2015-2016, mantienen plena vigencia y constituyen un aporte a la cultura de la Isla más allá de la música, abordando ideas sobre la creación, la educación y la tradición artística que son universales.

¿Por qué incluir una autoentrevista?

No he recibido muchas entrevistas a lo largo de mi carrera, y quise aprovechar la oportunidad para abordar temas que consideraba relevantes. El Caimán Barbudo permite jugar con los géneros periodísticos, y esta fórmula me permitió explorar un registro más personal y reflexivo, mostrando también mi mirada sobre la música y la cultura cubana.

¿Es un libro académico?

No, es puramente periodístico. A diferencia de otros libros míos que se usan en cátedras universitarias, este volumen pone el acento en las voces y experiencias de los entrevistados, ofreciendo un recorrido cercano y directo por sus ideas y su obra.

¿Habrá más compilaciones en el futuro?

Sí, tengo muchas entrevistas guardadas sobre música, literatura y mi antigua columna “Los que soñamos por la orejaen el diario Juventud Rebelde. En algún momento organizaré este material para nuevas ediciones digitales que amplíen la visión de estos años de trabajo.

De este modo, Supón que se habla con Joaquín deviene mapa sonoro de varias décadas de música cubana e internacional, un homenaje a la tradición crítica de El Caimán Barbudo y una muestra de cómo el periodismo puede registrar la memoria viva de la cultura.

El libro está disponible solo en formato digital y puede descargarse gratuitamente desde el sitio en internet de Cubaliteraria. Fue publicado por Ediciones Quisicuaba vinculada al habanero Cabildo Quisicuaba, el cual desarrolla proyectos culturales, educativos y sociológicos, y busca irradiar desde la comunidad propuestas de calidad para todo el país.

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