Celina González: la voz de la guajira eterna

Celina González

Cuando la tierra y la música se encuentran, nace la autenticidad. La voz de Celina González Zamora no solo cantaba, sino que evocaba la esencia del campo cubano: el amanecer sobre los cañaverales, el rumor de los ríos, la vida sencilla de los bohíos. 

Su canto convirtió la guajira y el punto cubano en patrimonio vivo de la Isla, y su legado permanece inquebrantable en la memoria musical de la mayor de las Antillas.

Celina González Zamora nació el 6 de abril de 1929 en Sagua la Grande, Villa Clara. Desde muy joven mostró su inclinación por la música campesina y la poesía popular. A los 14 años comenzó a interpretar canciones en la radio local, demostrando un timbre que combinaba dulzura y fuerza expresiva. La influencia de su entorno rural y de la tradición afrocubana marcó para siempre su estilo interpretativo.

A lo largo de su carrera, Celina González se consolidó como una de las principales exponentes de la música guajira cubana. Formó dupla inseparable con su esposo Reutilio Domínguez, con quien interpretó clásicos como “Yo soy el punto cubano”, «Que viva Changó». Su capacidad para transmitir la emoción del campo y la vida popular convirtió cada presentación en un homenaje a la cultura cubana. 

Reconocida por su extraordinario aporte a la música nacional, Celina recibió el Premio Nacional de Música en 2003, el máximo reconocimiento que otorga Cuba a sus artistas, y múltiples distinciones por su trayectoria y preservación de los géneros tradicionales. Su repertorio incluye guajiras, sones y boleros, interpretados con autenticidad y profundo respeto por la tradición. 

Además de cantante, fue compositora prolífica y formadora de nuevas generaciones. Su legado ha influido a numerosos intérpretes y grupos que hoy mantienen viva la guajira y la música campesina cubana, consolidando la identidad sonora de la isla más allá de sus fronteras. 

Celina González falleció el 4 de febrero de 2015 en La Habana, a los 85 años. Su voz sigue siendo un faro de la música tradicional cubana: un canto que recuerda la sencillez del campo, la fuerza de sus raíces y la importancia de preservar la herencia cultural. Su legado permanece como referencia insustituible de la autenticidad y el alma del son y la guajira cubana.

Foto: Tomada de Trabajadores

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