Después de quince años de ausencia, el cantante cubano y director artístico Oscar Fuentes retorna a los escenarios de la isla con un propósito claro: no solo participar en la edición 41 del Festival Internacional Jazz Plaza, sino reconectarse artística y humanamente con su tierra.
En declaraciones exclusivas para Radio Cadena Habana, Fuentes compartió sus emociones, proyectos y el significado de este reencuentro.
A mis seguidores y público de La Habana, los estoy invitando a mi próxima presentación, que será de un lujo total, en la apertura de la 41 edición del Festival Internacional Jazz Plaza el próximo 25 de enero, a las 11 de la mañana, en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional. En esta oportunidad estaré invitado a la Gala Cuba Vive y tendré el honor de compartir escena con grandes y laureados maestros de la música cubana y universal.
La gala reunirá a figuras de la talla de Ignacio “Nachito” Herrera, la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección de Igor Corcuera y Miguel Patterson, el legendario Bobby Carcassés, el saxofonista Germán Velazco, el Cuban Sax Quintet, la Jazz Band de Amadeo Roldán, el Coro Nacional e Infantil dirigidos por Digna Guerra, y la voz de Niurka Reyes, entre otros.
Un reencuentro cargado de gratitud y tributo.
Fuentes no escatimó en agradecimientos al destacar el apoyo institucional recibido:
Quiero agradecer al Centro Nacional de la Música Popular y a su presidente Víctor Rodríguez García (‘Vitico’), y a cada uno de los que han hecho posible mi participación en este gran evento junto a estos grandes de la música.
Reveló además que su intervención tendrá un matiz especial:
Será una Gala inolvidable, donde estaré interpretando a uno de los grandes compositores mexicanos y universales: al gran Armando Manzanero.
Su regreso, sin embargo, va más allá de una sola presentación. En una conversación sincera y pausada, el maestro desglosó una apretada agenda:
Tengo muchísimo trabajo. Voy a estar en la Casa de la Cultura de Plaza. Después voy a estar por Santa Clara y en Holguín, con la Orquesta Sinfónica y el maestro Joaquín Betancourt. También voy a estar en la clausura del Festival de Jazz por Santiago de Cuba con Rolando Luna.
Proyectos en ciernes: del “feeling” a la docencia.
Es en el terreno de la creación donde Fuentes muestra mayor entusiasmo. Adelantó a nuestro medio un ambicioso proyecto discográfico:
A partir del mes de marzo, comenzamos a trabajar en el proyecto de Feeling 1, Feeling 2, Feeling 3, un homenaje al feeling cubano que, bueno, es la música que más me gusta interpretar y que voy a estar grabando con grandísimos músicos en el Estudio Abdala.
Aunque aún evalúa detalles de producción, señaló que probablemente será bajo el sello Bis Music. Este trabajo, según explicó, es la materialización de un anhelo:
Hacer música en mi país, en esta hermosa tierra, después de 15 años de ausencia.
Canadá, la docencia y la fundación
Al ser interrogado sobre este largo período fuera de Cuba, Fuentes ofreció un relato de vida dividido entre la creación y el servicio.
En Canadá vivo desde hace muchísimos años, en la ciudad de Montreal. Allá soy profesor de música en la Universidad de McGill. Pertenezco al Consejo Nacional de las Artes de Canadá. Me dedico mucho a la docencia, pero también tengo mis propios proyectos. Hago mucho jazz en esa ciudad y sobre todo música cubana. Nos hemos estado moviendo alrededor del mundo en diferentes países haciendo música.
Su labor, sin embargo, trasciende los escenarios y las aulas. Con palpable orgullo, presentó una iniciativa muy cercana a su corazón:
Trabajo también de la mano con mi fundación, sin fines de lucro, la Cubanalma, con la que hacemos mucho intercambio cultural y trabajamos con muchos proyectos comunitarios.
Y es precisamente este espíritu comunitario el que pretende reforzar en su retorno temporal a Cuba.
Estamos planeando trabajar muy pronto en esta ciudad maravillosa con un proyecto fantástico que se llama Fanguito Mío, que dirigen el promotor cultural Claudio Aguilera y la profesora Laura Alonso, de la Uneac y Prodanza.
Un cierre de ciclo y un nuevo comienzo
Para Fuentes, esta participación en el Jazz Plaza es un renacer de su vínculo profesional con Cuba. Sus palabras resumen el deseo de contribuir:
Tengo muchísimos proyectos que quiero adelantarles un poquito. Tenemos cosas que vamos a irles comentando a medida que vayan sucediendo.
Su regreso bajo el paraguas del más importante festival de jazz del país, con una agenda cargada de presentaciones, una producción discográfica en perspectiva y un compromiso social activo, pinta el retrato de un creador completo que vuelve a abrazar sus raíces, no como nostalgia, sino como combustible para el porvenir.
Este es un nuevo capítulo en la trayectoria de un vocalista que, desde la lejanía, nunca dejó de ser cubano.
