
La Giraldilla es uno de los símbolos más representativos de la ciudad de La Habana y el más antiguo. Leyenda de amor, historia, arte, símbolo... todo encerrado en esta estatuilla, realizada por el escultor habanero Jerónimo Martín Pinzón en la tercera década del siglo XVII.
Durante siglos, la veleta fue respetada por decenas de huracanes tropicales, hasta que el ciclón del 20 de octubre de 1926 la arrancó de su pedestal y la hizo caer al patio. La figura que se observa en la Real Fuerza es una réplica, pues la original se encuentra en el Museo de la Ciudad, antiguo Palacio de los Capitanes Generales, a la vista de todos, pero protegida de los vientos huracanados que no saben la historia de amor que encierra la Giraldilla en sí misma y el valor que tiene para los habaneros este símbolo de la ciudad.