
Hay personas cuyas vidas están predestinadas a trascender. Ese es el caso de Sergio Leovaldo Vitier García-Marruz, quien nació el18 de enero de 1948.
Sergio Vitier se nutrió de la vasta cultura de su familia, y se convirtió en un sólido compositor y un gran guitarrista. Al ejecutar el instrumento se hacían notables las cualidades innatas del intérprete, su sólida técnica y un concepto casi místico de la interpretación, razones que lo convirtieron en uno de los guitarristas cubanos más destacados.
Estudió guitarra con Elías Barreiro y completó su formación académica con profesores y músicos de la talla de Isaac Nicola, Federico Smith, Leo Brower, José Loyola y Roberto Valera. Complementó en los Los Armónicos de Felipe Dulzaides y continuó con la Orquesta Cubana de Música Moderna, el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC y el Grupo Nuestro Tiempo.
En 1968 fundó el Grupo ORU, con Jesús Pérez, Guillermo Barreto, Merceditas Valdés, Orlando López (Cachaíto), Genaro García Caturla, Gema Corredera y Javier Zalva. Solo leyendo esta lista de nombres se comprende la importancia de la figura que los convocó y unió en torno a un proyecto. Sergio Vitier paseó su arte por el mundo y alcanzó un éxito rotundo.
El 1 de mayo de 2016, cuando apenas contaba con 68 años de edad, falleció en su natal y querida Habana. Antes, en el año 2014 recibió el Premio Nacional de Música en justo reconocimiento a la altísima calidad de su obra y los grandes aportes a la música cubana.