
Tiene fama la tierra de Güira de Melena de ser fértil y hermosa. Es allí donde nació, el 22 de abril de 1950, Francisco Leonel Amat Rodríguez, más conocido en Cuba y fuera de la isla como Pancho Amat, un genial músico cubano, cultivador del tres, ese instrumento musical que es en sí mismo toda una declaración de identidad cultural y nacional.
Graduado de pedagogía en la Universidad de La Habana en el año 1971, ese mismo año funda el memorable Grupo Manguaré, agrupación de elevada calidad que en momentos determinados fue casi un mito entre el público de la Isla. Con Manguaré recorrió el mundo, actuando en giras por más de treinta países de todos los continentes. Realizan, además, una docena de discos con los más afamados artistas cubanos y de Latinoamérica del momento.
De manera paralela Pancho Amat completa su formación artística profesional al graduarse de guitarra clásica en el Conservatorio Ignacio Cervantes, además de estudiar diversos cursos de posgrado. En Chile amplía sus estudios musicales con los mejores artistas del país austral. Allí realiza varias grabaciones con Víctor Jara para la televisión. Al unísono estudió armonía y orquestación con los mejores artistas y profesores cubanos.
Luego de 17 años dirigiendo Manguaré se integró al proyecto de Adalberto Álvarez y su Son hasta el año 1995, cuando asume su trayectoria personal y desarrolla una carrera profesional ascendente, marcada por el éxito de crítica y público que lo lleva a los planos más estelares del panorama musical cubano. En todos estos años Pancho Amat le dio una gran proyección internacional al característico sonido de su tres, al que lleva a una categoría superior nunca alcanzada y lo convierte en un instrumento concertante de extraordinario nivel.
Nuevas giras internacionales afianzan su status de artista de dimensión global, recorre Estados Unidos, Europa, Japón y actúa con luminarias del espectáculo, como Papo Lucca, Joaquín Sabina, Cesaria Évora, Ry Cooder, The Chieftains y muchos otros.
Virtuoso músico, estudioso y audaz, director de elevada técnica, el legado de Pancho Amat a la música cubana es enorme, por ello, en el año 2010 le fue conferido el Premio Nacional de Música.