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Nació Juan Pedro Blanco Rodríguez en Mariel, una ciudad portuaria al oeste de la capital cubana, el 29 de junio de 1919. Nada presagiaba que ese niño llegaría a ser, con el tiempo, el pionero de la música electroacústica en Cuba. Sus primeros estudios musicales los realiza en su tierra natal para luego continuarlos en el Conservatorio Municipal de La Habana.
Aunque se graduó de Derecho Civil en la Universidad de La Habana en el año 1942, su pasión por la música era avasalladora y lo llevó por los derroteros de la composición musical. Realizó una labor encomiable durante el siglo XX en los campos de la música y la cultura en general, siendo uno de los fundadores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y su presidente de la Sección de Música, en el año 1961.
Muy importante resulta su etapa como profesor de Historia de la Música en el Conservatorio Alejandro García Caturla y su designación como director de la Banda del Estado Mayor del Ejército Rebelde, con la que realizó una labor encomiable. También resalta su trabajo como organizador de la Brigada Hermanos Saíz, y su desempeño durante más de un lustro como crítico musical de la sección “Arte y Literatura” de la Revista Bohemia.
En el año 1979 funda el Taller de Música Electroacústica, dando así cumplimiento a una de sus visiones más enraizadas acerca de la música y el arte contemporáneos. Este Taller, que en la actualidad es el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica, continúa hoy el desarrollo de esta manifestación artística en Cuba.
Su amplia labor como compositor abarca más de doscientas obras instrumentales, para coros y solistas; música electroacústica pura, electroacústica mixta, música por computadoras en todas sus modalidades, espectáculos de multimedia y diferentes ciclos de obras que comprenden música para la danza, el teatro, el cine y la gimnástica; y muchas otras obras de singular y avanzado formato. Esta labor creativa deslumbra a los más grandes artistas y críticos, quienes ensalzan su rigor, profundidad, valores estéticos y avanzada concepción del arte, el sonido y el espectáculo moderno.
Dictó conferencias e impartió cursos y clases magistrales en universidades y centros musicales de Cuba y en muchos otros países. A partir del año 1981 organizó y presidió el Festival Internacional de Música Electroacústica Primavera en Varadero, el cual continúa celebrándose bienalmente en la capital cubana.
Su extensa y fructífera labor como compositor, organizador y educador le hicieron acreedor del Premio Nacional de Música 2002, algo de lo que se sentía especialmente orgulloso. Trabajó intensamente durante toda su vida, dejando una huella en la creación artística cubana que será preservada por las nuevas generaciones. Falleció en La Habana, el 10 de junio de 2008.