
Debo confesar que mi primer contacto personal y directo con la obra del maestro Joaquín Betancourt fue tardío, aunque sin lugar a dudas sorprendente, casi mágico. Ocurrió en el Teatro Nacional de Cuba, ese templo de la buena música, en ocasión del homenaje que a la obra de Juan Formell hiciera la Orquesta Sinfónica Nacional. Fue allí donde aprecié sus extraordinarias dotes de músico y director de orquesta y a partir de ese momento he sido una admiradora consecuente de su trabajo.
Es por eso que me llenó de especial regocijo la noticia de que su genial labor creativa, interpretativa y docente le hizo acreedor del Premio Nacional de Música 2019. Se cierra así un admirable círculo iniciado en la ciudad de Camagüey el 27 de mayo de 1951, momento en que nació Joaquín Julio Betancourt Jackman, quien llegó a ser un destacado músico, violinista, orquestador, compositor, director de orquesta, eminente profesor y exitoso productor musical.
Graduado del Instituto Superior de Arte, inició su vida profesional en la Orquesta Sinfónica de Camagüey. Más tarde crea la agrupación musical “Opus 13” de memorable recuerdo por su labor creativa e innovadora. También dirige orquestas que acompañan a destacadas figuras de la música cubana en sus actuaciones internacionales. Su trabajo con los jóvenes profesionales es impresionante, creando con ellos agrupaciones jazzísticas de elevado nivel con gran éxito de público y crítica. De forma simultánea se desempeña como profesor de la cátedra de música popular en el Instituto Superior de Arte, que dirige el gran Chucho Valdés y ha impartido clases magistrales en las Universidades de Copenhague, Toronto, y Los Ángeles.
A partir de 1998 Joaquín Betancourt ha descollado como productor musical discográfico y orquestador, con más de 100 discos en su haber, labor que realiza en Cuba y en otros países de Europa y América. Por la magnitud y diversidad de su obra ha sido reconocido con diferentes premios y reconocimientos, entre los que sobresalen: Medalla Joan Sebastián Bach, premio Grammy Latino 2001, premio Maestro de Juventudes 2017, distinción Por la Cultura Nacional, y Orden Alejo Carpentier.
Este es, Joaquín Betancourt, un grande de la música cubana a quién descubrí algo tarde pero que me ha hecho conocer aristas y colores de la música que me han asombrado y hecho disfrutar. ¡Felicidades por el Premio Nacional de Música 2019!