
Grande entre los grandes de la música de todos los tiempos es Harold Gramatges. Este cubano, nacido en Santiago de Cuba, el 26 de septiembre de 1918 y fallecido en La Habana, el 16 de diciembre de 2008, honra con su vastísima obra nuestro pentagrama sonoro.
Estudioso de las más disímiles materias musicales, no dejó de atender la filosofía, la estética y la pedagogía. Sus saberes, su apego al aprendizaje constante, lo llevaron a colegios reconocidos de Estados Unidos y a destacarse por sus composiciones, que recorren no solo lo puramente clásico.
En 1958 obtuvo el Premio Reichold del Caribe y Centroamérica, otorgado por la Orquesta Sinfónica de Detroit, con su "Sinfonía en Mí". Para este genio criollo la creatividad era indetenible, por lo que sus piezas pueden aparecer en el repertorio de una orquesta sinfónica, en lo mejor del teatro guiñol, del ballet o del cine cubano.
Referencia para las actuales generaciones de músicos por su sentido de la ética, por su consagración a engrandecer el patrimonio nuestro, Gramatges fue admirado por sus contemporáneos no solo en la Isla, sino en todo el mundo hispanohablante.
Premio Iberoamericano de la Música Tomás Luis de Victoria en su primera edición de 1996, se reconoció que con él la sonoridad nacional más culta se engrandecía, al resultar un equivalente al premio Cervantes en las letras hispanas. Nada hizo, sin embargo, que Harold Gramatges dejara de aportar ideas a los procesos renovadores del estudio de la música y de su programación en entidades como Casa de las Américas.
Igualmente, continuó fundando y dirigiendo, por lo que mucho le deben instituciones como la Orquesta Sinfónica Nacional y la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, la cual en los años 50, se comprometió con el pensamiento estético de vanguardia a escala universal.
Harold Gramatges mereció el Premio Nacional de Música en el año 2002, por ser uno de los más importantes representantes de la creación musical cubana del siglo XX y por su labor pedagógica que ha significado un invaluable aporte a la enseñanza musical de Cuba a través de más de seis décadas.
¿Quién duda que estemos ante un cubano ejemplar e inacabable por su extensa y bien lograda obra?
Dúo en La Bemol- Harold Gramatges. Flauta: Leonel Aguilar Castillo. Piano: Carolina Ramírez Morales
Harold Gramatges: Pequeña Suite (Homenaje a Ravel)
Roberto Urbay - Suite Cubana para Niños - Harold Gramatges