Recientemente en el capitalino teatro Martí se presentó el concierto Alain Pérez presenta a Eduardo Sandoval, donde el joven y talentoso trombonista estrenó su más reciente fonograma: Más trombón que nunca.
El disco, grabado en los estudios Abdala y bajo el sello Egrem, contó con la producción musical del propio Alain Pérez, quien además realizó el openning del concierto. Así comenzó la noche, por todo lo alto y a golpe de trombón, con "Pa qué preguntas" se inició una travesía "De bahía a bahía" (ambas, creaciones de Alain Pérez) para llegar delirantes a "Este amor que se muere", de Juan Formell, donde el trombonista hizo una interpretación magistral que tocó hasta la médula de los allí presentes.
Luego vendría "Dundumbanza", de Arsenio Rodríguez, tema que marca esa condición de Sandoval de preservar la música de aquellos que le precedieron y marcaron pauta. Un "Agradecido", de su propia cosecha autoral, es una muestra sonora gratificante a su padre, y agasajo para los oídos más exigentes.
Con "La muerte del cisne", de Chaikovski, se produce un punto de giro donde, además del virtuosismo, el músico impone, para bien de todos, esa necesidad que tiene de incluir en su repertorio siempre algún tema de la llamada música clásica. Justo ahí comenzaron a transitar los invitados de la noche: Thommy Lowry en una excelente trompeta dio paso a la "Nostalgia" creada por el estelar Yusef Díaz, quien desde sus teclados hizo vibrar, cual banda sonora, su melodiosa y exquisita composición.
Se acercaba el final y Eduardo no podía dejar de mostrar su personalidad alegre y festiva, por eso, con un "Trombón a Orula", tema que comparte autoralmente con Rubén Bulnes, subieron al escenario Alain Pérez, Mandy Cantero y Adonis Panter, en un derroche de energía y buena música. Las condiciones ya estaban creadas para una "Rumba de cajón", homenaje a ese grande del trombón que fue Juan Pablo Torres, para ello, a la escena del Martí llegaron entonces más de 20 trombonistas de diversas generaciones que dejaron al auditorio maravillado y con ganas de más.
Eduardo Sandoval una vez más da pruebas fehacientes de su gran talento y maestría. Repertorio, interpretación, arreglos, todo se confabula para que este disco sea un éxito. Con Sandoval, el trombón adquiere otra dimensión, una que quizás muchos jamás hayan imaginado, al menos, así lo transmite en cada una de sus interpretaciones.
Sin dudarlo, puedo afirmar que Sandoval está dándole a Cuba, Más trombón que nunca.